por Koldobike Velasco Vázquez (ACAT y Alternativa Antimilitarista.moc)
Desde una mirada chiquita a esta complejidad abrumadora de un país que se asoma y presenta al mundo como respetuoso con los derechos humanos, visión a través de la participación en el Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la militarización, celebrado en Colombia del 16 al 23 de Agosto del 2010... Una se pregunta de dónde sale tanto odio, tanta muerte, tanta canallada, tanto cinismo, tanto ocultamiento... una se pregunta cómo le puede caber a un pueblo tanto dolor, desgarro, destrozo...una se pregunta de donde les viene la esperanza para tenerla tan viva...una se pregunta cómo se levantan cada día sin un minuto de silencio, “toda una vida de lucha”...una se pregunta dónde está esa comunidad internacional dormida para la violación de los derechos humanos y tan atenta a lo que sufre el capital con nombre de trasnacional...una se pregunta donde está el corazón que mueve tanta resistencia, tanto afecto, tanta fecundidad de vida...una se pregunta que maquillaje puede tener una fosa común y qué disfraz se permite para los falsos positivos...una se pregunta como se puede ser tan terrorista sembrando miedo allá por donde pasan los actores armados...una se pregunta cómo pueden haber comprado desde ese estado genocida tantas balas silenciadas y silenciadoras... una se pregunta de dónde nace tanta permanencia con diferentes caras y con esas espaldas tan castigadas...una se pregunta cómo es que la vida es más fuerte que la muerte... una se pregunta cómo pueden soñar aún las gentes buenas de la resistencia y superar esas pesadillas con nombre de Santos, Uribes y demás oligarcas...una se pregunta qué es resistir si no es aguantar y la respuesta es no desistir... una se pregunta si la gente diagnostica que le está matando el terror, quiénes son los terroristas...una se pregunta, verdad Lucrecia, cómo se llenan de que sí y cómo participan de la vida para que la muerte sea un hecho natural...
Algunas realidades que nos ayuden a comprender y a participar en su transformación, en tres paradas:
COLOMBIA, ESTADO DE VIOLENCIA ESTRUCTURAL
“Nos está matando la pobreza, los planes de desarrollo, la TLC, el Plan Colombia... y los actores armados”
· País con más desigualdad de todo el continente Americano. Este es uno de los motores del conflicto económico y militar.
· 65% de la población bajo el umbral de la pobreza, unas 27 millones de personas. 400 presonas ricas controlan el 80% de la riqueza
· Mueren anualmente más de 20.000 niñ@s de menos de cinco años por desnutrición aguda.
· Concentración de la propiedad de la tierra y robo de las mismas al campesinado.
· El 90% de sus exportaciones tiene vinculación con la minería, explotada por empresas extranjeras: petróleo, carbón, oro, café, gas, esmeraldas, hierro, niquel, coltan y una gran riqueza hidrológica.
· Desnacionalización de la economía. De cada 10 empresas 7 son extranjeras y 5 dedicada a la minería.
· Es mayor la deuda interna, sobre todo con los bancos, que la deuda externa del país.
· Crece el desempleo en más de un 20% y el subempleo es del 56%, sobre todo afecta a las mujeres y personas jóvenes.
· 90.000 mujeres violadas, del 2004 al 2009 y es una realidad invisibilizada.
· La infancia está brutalmente golpeada: Tres niñ@s asesinad@s al día. El 56% en pobreza. Cuatro millones abusados sexualmente. Dos millones trabajan y 40.000 de ell@s obligados a la prostitución.
· Educación discriminatoria , clasista y racista. De cada 100 niñ@s que comienzan la escuela, 55 pasan a la formación secundaria, 25 a la universidad, 15 acaban sus carreras y 7 encuentran trabajo de lo que estudiaron.
· El 36% de colombian@s no tienen acceso a los servicios públicos básicos: Agua, luz, alcantarillado...
· El 75% de las personas de más de 65 años no cuentan con ningún tipo de pensión, viven de la caridad.
· Ciento dos pueblos indígenas en Colombia, más de un millón y medio de personas, en peligro de extinción por exterminio. En los años del gobierno de Uribe más de 1.200 indígenas asesinados.
Un pueblo castigado por la guerra y la violencia económica, social, política...
UNA GUERRA SORDA Y MUDA
“Prevenir el crimen del silencio”(B. Russell)
Como dijo Uribe, “ no hay territorio vedado para la fuerza pública”
Colombia está inmersa en un conflicto armado desde hace más de medio siglo. Dentro del mismo encontramos diferentes actores armados: ejército, paramilitares, guerrilla...
Todas partes implicadas en el conflicto colombiano son responsables de graves violaciones y abusos contra los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario”, siendo el Estado el principal agente agresor en esta guerra.
· Estado altamente militarizado. Su gasto militar es el más alto del resto de partidas, unos 11.000 millones de dólares, más del 6% de su P.I.B. Siendo uno de los países más militarizados del mundo. Segundo país en el mundo con el ejército más grande: 460.000 soldados. El 56% de los gastos de personal del estado pertenecen a la seguridad democrática. Mientras se gasta anualmente en un soldado 80 millones de pesos, invierte 8 millones en la formación de un joven en la universidad. Se invierte cada año 100 millones de pesos en seguridad democrática.
· El complejo industrial militar , así como las grandes inversiones de empresas trasnacionales de EE.UU , requieren ser resguardadas y protegidas de nacionalizaciones, gobiernos alternativos y movimientos sociales (ambientalistas, indígenas). La alta militarización responde a salvaguardar los intereses del capital.
· Presencia, apoyo y tutorización político- militar de EEUU, que en todo el mundo cuenta con 872 instalaciones militares, presencia de 190.000 soldados en más de 46 países, con un costo de 250.000 millones de dólares al año. Estos soldados cuentan con total inmunidad de las leyes de cada país.
· La realización de megaproyectos en el territorio, como represas de agua, construcción de carreteras, refinerías de petróleo, minería extensiva, monocultivos de palma africana para obtención de biocombustible... es custodiado por el ejército y pagado por las trasnacionales que compran los servicios de paramilitares que no reparan en ningún medio para que el beneficio sea lo único importante.
· La guerra es :
◦ El 94% de las torturas son realizadas por parte del Estado.
◦ Detenciones arbitrarias.
◦ Expropiaciones y robos de propiedades.
◦ La estrategia del terror y el miedo. Las amenazas, señalamientos, persecuciones.
◦ Ejecuciones extrajudiciales: Asesinatos.
◦ Expolio de tierras y de los recursos naturales. Como dice Azarea Robles, “el botín saqueado va custodiado por las personas saqueadas”.
◦ Herid@s y mutilados por minas.
◦ Las mujeres son utilizadas como botín de guerra. Cada hora nueve mujeres sufren agresiones sexuales, más del 76% de ellas las realizan las fuerzas de seguridad del estado, el 18% hombre de la guerrilla y el 7% por parte de paramilitares. La impunidad frente a la violencia que sufren las mujeres es de un 98,6%.
◦ Niñ@s involucrad@s en el conflicto: reclutamiento, violencia sexual, embarazo y enamoramientos, utilización como informantes...
◦ Con la estigmatización del pensamiento crítico y divergente el régimen colombiano mantiene en cárceles a 7.500 pres@s polítcos, muchos en condiciones de tortura extrema.
◦ Record en desapariciones forzadas, más de 200.000 , 38255 en estos últimos tres años. Una Democracia genocida que a través de paramilitares, con la instrucción del ejército y la policía, crean crematorios y entrenan a caimanes, para que no quede ningún tipo de huella.
◦ Más de 5.000 casos de fosas comunes reportadas. Con la fosa común más grande de América Latina, con unas 2.000 personas.
◦ Más de cuatro millones y medio de personas desplazadas. El segundo país del mundo, después de Sudán.
◦ No contar con libertad de movimiento.
◦ Potenciar el comercio sexual, la trata, la prostitución...
◦ Reclutamiento forzoso de jóvenes y no reconocimiento de la Objeción de conciencia.
◦ Impedir actividades productivas, culturales y socio-políticas.
◦ Ruptura de tejidos sociales y comunitarios. Impedir la organización y participación popular, desde el señalamiento y el terror a quienes están en ello.
◦ Destrucción del medio ambiente y la violación de las culturas y espacios sagrados y ancestrales.
◦ Asesinatos de las mujeres, cualquiera sea su relación con algún actor armado. Suicidio de mujeres violadas por militares. Mujeres objetivo militar.
◦ Fumigaciones y contaminación del agua, aire y tierra.
◦ Violencia a los colectivos diversos: LGTB, afrocolombianos, negros, indígenas, campesinado...
◦ Militarización de las vidas, las mentes, los presupuestos...
◦ Naturalización y normalización del conflicto armado y total IMPUNIDAD.
NOSOTRAS NO FORJAMOS HIJ@S PARA LA GUERRA, NI PARA LA MISERIA
“Si sueñas sola el resto duerme. Sara, indígena Nasa.
… “estas comunidades y pueblos resisten de manera valiente y creativa, a través de procesos de soberanía de cuerpos, territorios y alimentos; afirmándose en sus propias y diversas identidades organizativas, culturales, espirituales y de cosmovisión; proponiendo como eje la unidad y la búsqueda e implementación de la vida digna, la autonomía, autodeterminación y soberanía”...(del llamamiento del encuentro Internacional de mujeres y pueblos de las Américas contra la militarización).
La paz sólo llegará a Colombia:
◦ Con el reparto de la tierra, la riqueza y el despertar de la manipulación de los medios masivos de comunicación.
◦ Acabando con la violencia estructural, la desigualdad, el hambre, el empobrecimiento.
◦ Parando el expolio de recursos naturales por parte de las trasnacionales y la oligarquía del país.
◦ Cuando se deje de vulnerar los derechos humanos de la gente.
◦ Cuando se respete la diversidad cultural, étnica y de opciones de vida y los procesos comunales, participativos y organizativos.
◦ Se facilite una salida negociada del conflicto armado.
◦ Cuando se desarrollen comisiones de verdad, justicia, reparación y memoria histórica.
◦ Cuando se llevan al Tribunal Penal Internacional los crímenes de lesa humanidad.
◦ Se reconozca la objeción de conciencia como un derecho y un paso hacia la abolición de los ejércitos.
◦ Favoreciendo procesos de cultura de paz.
◦ Desaparezcan las bases militares, los batallones de montaña, los retenes, las minas...
◦ Siendo que “la militarización no es la solución sino el problema”, urge la desnaturalización del militarismo, las violencias y las guerras.
◦ Se impulse y dinamice la Corte penal de las mujeres y los pueblos.
◦ Fortalecer las redes de comunicación alternativa.
◦ …
y algunas tareas urgentes para la Comunidad Internacional:
▪ Desvelemos y comuniquemos la situación de violencia de derechos humanos y la guerra que allá se está produciendo.
▪ Impidamos la venta y exportación de armas. Por ejemplo España envió a Colombia bombas, torpedos y aviones, cohetes, misiles, aviones por valor de 142 millones de euros en 2008. En la primera mitad de 2009 consta la venta de un avión valorado de 31 millones.
▪ Acompañemos a las personas y organizaciones perseguidas y amenazadas.
▪ Apoye y fortalecezca los procesos de organización popular y todas las experiencias de paz: Plan de vida, Comunidades de paz, albergues y veredas de paz, guardia indígena, tribunales de justicia y paz...
▪ Boicot a las trasnacionales, que tienen sus sedes en nuestros países.
▪ Seguimiento de los dineros invertidos supuestamente en cooperación que van a parar a gasto militar.
▪ Presión internacional contra la intervención político- militar y estrategia imperialista de EEUU en el mundo.
▪ …
Hermanar las luchas, los pueblos, hermanar hasta que “la guerra sea un mal recuerdo”.
Guanarteme, a 11 de septiembre de 2010.
Si Eva hubiera escrito el Génesis
¿cómo sería la primera noche de amor del género humano?
Eva hubiera puesto algunos puntos sobre las ies
quizás, digo yo, no sé
hubiera aclarado que ella no nació de ninguna costilla
que no conoció a ninguna serpiente
que no ofreció nunca ninguna manzana a nadie
y que nadie le dijo "parirás con dolor y tu marido te dominará"
y que todo eso, diría Eva, no son más que calumnias
que Adán contó a la prensa.
E. Galeano
¿cómo sería la primera noche de amor del género humano?
Eva hubiera puesto algunos puntos sobre las ies
quizás, digo yo, no sé
hubiera aclarado que ella no nació de ninguna costilla
que no conoció a ninguna serpiente
que no ofreció nunca ninguna manzana a nadie
y que nadie le dijo "parirás con dolor y tu marido te dominará"
y que todo eso, diría Eva, no son más que calumnias
que Adán contó a la prensa.
E. Galeano
viernes, 17 de septiembre de 2010
martes, 24 de agosto de 2010
Llamamiento y mandato de las mujeres y los pueblos de las Américas
Llamamiento y mandato de las mujeres y los pueblos de las Américas
Encuentro Internacional de mujeres y pueblos de las Américas contra la militarización
Colombia, 16 al 23 de agosto de 2010
La resistencia de las mujeres y
los pueblos posibilitará que la madre tierra y
la vida humana se preserven por siempre.
Colombia se vistió de rostros de mujer, rostros de niñas y niños, de rostros de hombres; los rostros de los pueblos, quienes llenas y llenos de esperanzas, sueños, experiencias, luchas y resistencias, participamos llegadas y llegados desde la Argentina, Paraguay, Brasil, Perú, Ecuador, Venezuela, el Salvador, Honduras, Haití, Guatemala, Cuba, México, Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Italia, Bélgica, Alemania; como también desde los rincones de Colombia sus departamentos y regiones de Nariño, Cauca, Valle, Huila, Chocó, Antioquia, Tolima, Cundinamarca, Bogotá, Magdalena medio, Bolívar, Santander, Norte de Santander, Arauca, Atlántico; para participar decida y alegremente en el Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización desde 16 al 23 de agosto.
Este encuentro ve hoy más que nunca cómo la amenaza de guerra mundial resuena y se impone ya en distintas geografías y la humanidad está en la encrucijada de su sobrevivencia y la de otras formas de vida aún existentes. Este encuentro se realiza en un momento en el que el imperialismo norteamericano está diseñando y ejecutando estrategias agresivas de recolonización para reposicionarse y tratar de recuperar la gran crisis de su sistema capitalista. El despojo de las riquezas de los pueblos y la violación a los derechos humanos de mano de la militarización son el camino que han definido, utilizando para ello los medios de comunicación masiva como el amarre ideológico y cultural.
Colombia es un extenso territorio con riquezas minerales, petróleo, fuentes de energía, agua, biodiversidad, flora, fauna, saber tradicional y ancestral de los pueblos indígenas, negros y campesinos; hoy muy codiciados y explotados por las empresas transnacionales que solo se interesan en sus vergonzosas e inhumanas ganancias, para lo cual alientan y fortalecen estos procesos de militarización, guerra, desarraigo, despojo y muerte dañinos a los pueblos y sus territorios; esta lógica dominante extendida y aplicada en toda nuestra América.
El país está conformado por una gran diversidad de pueblos indígenas, afrodescendientes, mestizos, comunidades campesinas y poblaciones urbanas cansadas de la guerra y la violencia que afecta al país desde hace más de 50 años y que ha causado cuatro millones y medio de desplazadas y desplazados y miles de personas asesinadas, desaparecidas y encarceladas. Estas comunidades y pueblos resisten de manera valiente y creativa, a través de procesos de soberanía de cuerpos, territorios y alimentos; afirmándose en sus propias y diversas identidades organizativas, culturales, espirituales y de cosmovisión; proponiendo como eje la unidad y la búsqueda e implementación de la vida digna, la autonomía, autodeterminación y soberanía.
Las mujeres, protagonistas de estos procesos, han sido y siguen siendo la fortaleza de sus pueblos a pesar de seguir recibiendo el impacto directo de la violencia, la pobreza, la exclusión y la discriminación, que en el caso de los conflictos sociales, políticos, económicos y armados significa explotación, miseria, violaciones sexuales, violación a su libertad sexual, y a otros derechos humanos básicos, implementando también el desarraigo, la persecución y la muerte.
El encuentro posibilitó que se organizaran misiones humanitarias de solidaridad hacia distintas regiones del país, que han permitido el intercambio de experiencias, vivencias y reflexiones entre las personas participantes, las mujeres, los pueblos, las comunidades rurales y urbanas colombianas. En estas visitas se pudo no sólo entender la realidad concreta sino darle rostro y nombres a quienes han enfrentado el proyecto de la militarización y la resistencia en sus territorios y vidas cotidianas, también los intereses económicos y geoestratégicos que se defienden. Esta oportunidad permite a la comunidad internacional continuar denunciando la terrible violación a los derechos humanos, que en Colombia adquiere niveles de perversión en prácticas como los falsos positivos, que son vinculaciones de personas inocentes con elementos que justifiquen el asesinato, y encarcelamiento, la desaparición forzada, y desplazamiento con lo que se demuestra que en este país no se está viviendo el postconflicto, como hoy lo asegura el gobierno.
Durante dos días se intercambiaron las experiencias de resistencia de las mujeres y de los pueblos de Colombia y el continente; se denunció el impacto de la militarización; se reafirmó la convicción de que estamos cansadas y cansados de la opresión, la explotación y la cultura de la muerte del capitalismo patriarcal y racista.
Desde este encuentro, en el ánimo colectivo de justicia, respeto y solidaridad continental hablamos al mundo para reiterar nuestro compromiso como mujeres y pueblos contra la militarización, y nos posicionamos para:
Luchar por justicia hacia las mujeres y que se pare la violencia, la intimidación, el control y la utilización de las mujeres como botín de guerra.
Rechazar con energía la estrategia imperialista de los Estados Unidos para militarizar las vidas, territorios y deseos que busca controlar las riquezas de los países y las consciencias. Decimos Fuera Bases militares yanquis de América Latina y del Caribe.
Rechazar la presencia de bases norteamericanas en nuestros países y territorios exigiendo su retiro inmediato.
Luchar contra la injerencia de ejércitos de ocupación como la MINUSTAH en Haití.
Luchar por el cierre de las bases militares en toda nuestra Abya Yala, contra los megaproyectos de energía, explotación petrolera, minera, la privatización del agua, y el despojo de territorios que favorecen hoy a las grandes empresas transnacionales.
Rechazar la amenaza inminente intervención militar en Costa Rica con más de 7000 efectivos militares y 46 buques de guerra de los Estados Unidos.
Rechazamos los intentos de desestabilizar el gobierno legítimo y las provocaciones reiteradas contra el pueblo de la republica Bolivariana de Venezuela.
Reiterar nuestra solidaridad con la resistencia nacional de Honduras, aglutinada en el FNRP, quienes enfilan su política y acción hacia el proyecto de refundación nacional, y en lo inmediato a una convocatoria de Asamblea Nacional Constituyente Popular y Democrática por ello llamamos también a los gobiernos estados y pueblos del mundo a no reconocer el régimen de Porfirio Lobo, quien es el continuador del golpe de estado y de las políticas de violación a los derechos humanos contra el pueblo hondureño que se mantiene en lucha.
Repudiar la criminalización de la lucha de los pueblos que significa muerte y represión contra mujeres y hombres y sus procesos organizativos.
Rechazar la política antiinmigrante que hoy se impone en los estados unidos fortaleciendo la lucha contra el muro.
Rechazar el nombramiento de Alvaro Uribe Vélez para la comisión de investigación por el crimen cometido con las brigadas de solidaridad con el pueblo palestino por el gobierno israelí.
Continuar en la lucha por la liberación de los cinco hermanos cubanos hoy presos injustamente en cárceles de los Estados Unidos.
Respaldar a la acción en la republica del Congo de la Marcha Mundial de Mujeres para el 17de octubre.
Acogemos el 10 de diciembre como el día de lucha continental contra las bases militares extranjeras.
Acogemos lo mandatado por la asamblea de los movimientos sociales en el IV Foro Social de las Américas realizado en Paraguay. Igualmente lo mandatado en el I y II encuentros hemisféricos contra la militarización Chiapas y Honduras.
Nos comprometemos a dinamizar e impulsar el IV Encuentro continental hemisférico contra la militarización.
Nos vinculamos a la campaña contra la militarización que se articula continentalmente.
Para el caso colombiano llamamos y proponemos al continente ya al mundo:
Mantener firme la propuesta de solución política y negociada al conflicto social y armado interno que tiene Colombia.
Fortalecer y reconstruir los movimientos sociales como sujetos políticos fundamentales para la paz
Impulsar dinamizar y apoyar la corte mujeres y de pueblos desde lo local, regional nacional e internacional en la recuperación de la memoria por la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.
Incentivar la unidad, el fortalecimiento de la concientización, la organización, la comunicación alternativa y la movilización como elementos importantes de autonomía lucha y resistencia.
Participar y acompañar la realización del congreso de los pueblos convocado desde la minga nacional de resistencia social y comunitaria para los días 8 a12 de octubre del 2010.
Hoy reafirmamos nuestro compromiso por la vida digna, la defensa de nuestros territorios, la soberanía, autonomía, autodeterminación, cultura y ancestralidad como movimientos sociales entendiendo que la lucha contra la militarización y las bases militares es un pilar fundamental para la paz.
Mi cuerpo es mi casa
Mi casa es mi territorio
Mi territorio es mi patria
Mi patria es mi continente.
Convocantes:
• La Marcha Mundial de las Mujeres
• Vía Campesina
• Convergencia de los Movimientos y pueblos de las Américas -COMPA,
• Minga Social y Comunitaria
• Consejo Mundial de la Paz – CMP
• Coordinador Nacional Agrario-CNA
• Proceso de Comunidades Negras-PCN
• Corporación Compromiso
• Unión Sindical Obrera- USO
• Corporación Colombiana de Teatro
• Movimiento Social de Mujeres contra la Guerra y por la Paz: Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC; Organización Femenina Popular, OFP; Mujeres de Negro - OFP Colombia; Colectivo Policarpa Salavarrieta, La Pola; Cundinamarca; Proceso Nacional de Mujeres Campesinas – CIC-ANUCUR: (Federación de Mujeres Campesinas de Nariño, Asociación de Mujeres Campesinas de Pradera, Comité de Mujeres Campesinas de Caldas, Coordinación de Mujeres Campesinas de Atlántico, Coordinación de Mujeres Campesinas de Sucre); Equipos Cristianos de Acción por la Paz, ECAP; Resguardo Indígena Cariamomo, Caldas, Risaralda; Programa Mujer Indígena, CRIC; Pueblo Yanacona; Pueblo Totoroes; Pueblo Coconuco; Pueblo Nasa; Red de Mujeres de Tiquisio; Pueblo Siapirara; Pueblo Eperara; Resguardo Indígena Triunfo Cristal Páez; Asociación de Proyectos Alternativos Comunitarios, APAC; Asociación de Madres Comunitarias del Área Metropolitana de Bucaramanga; Asociación de Mujeres Productoras de Cárnicos, ASOMUPCAR; Comisión Interfranciscana de Justicia, Paz y Reverencia con la Creación; Hermanas Nuevas Esperanzas, Alianza Fraternal de Mujeres; Asociación de Mujeres Fe y Vida, AMUFEVI; Ciudadanos por la Paz; Hermanas de San Juan Evangelista, Pastoral Obrera Bogotá, Bucaramanga, Barrancabermeja; Movimiento Juvenil Quinto Mandamiento; Fundación de Apoyo y Consolidación Social para Desplazados por la Violencia en Colombia, FUNDESVIC; Colectivo Gioconda Belli y Colectivo El Aquelarre de Estudiantes de la Universidad Surcolombiana; Constituyente de Betulia, Santander; Red de Mujeres del Nororiente Colombiano de la Provincia García Rovira; Asociación de Madres Comunitarias de la Provincia García Rovira; Asociación de Madres Comunitarias de la Provincia Puerto Wilches; Asociación de Mujeres Rurales por la Paz y el Progreso, San Gil; Emisoras Comunitarias Magdalena Medio; Pax Christi-Alemania; Asociación Municipal de Mujeres Campesinas de Lebrija, AMMUCALE; Asociación Santandereana de Servidores Públicos, ASTDEMP; Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo, MODEP; Siervas de San José, Bogotá; Liga Estudiantil Autónoma, LEA; Unidad Social Popular, Girón; Colombia Support Network Madison,WI
APOYAN:
Mujeres de Negro de Valencia, España/Mujeres de Negro de Sevilla, España/ Mujeres de Negro de Italia/ Coalición No Bases Colombia/ONGD Atelier, España/Kairos, Canadá/ Diakonía Suecia/Civis Suecia/Heks Suiza/Colectivo Maloka, España/Taula Catalana per la Pau i els DDHH a Colòmbia - España/Fondo para la No Violencia, Estados Unidos/Mujeres Católicas de Austria/EntrePueblos/Coordinación Colombia Europa Estados Unidos/Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, Nodo Centro/ILSA/Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos/ANDAS/Sisma Mujer/Red Europea de Hermandad y Solidaridad con Colombia, REDHER/Asociación para la Promoción Social Alternativa, MINGA/Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo/Comité de Solidaridad con los Presos Políticos/Corporación Sembrar/ Federación Agrominera del Sur de Bolívar, FEDEAGROMISBOL/Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Alimentaria, SINALTRAINAL/Asamblea de Mujeres por la Paz y la Equidad de Géneros de la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz/Espacio de Trabajadores y Trabajadoras de Derechos Humanos de Barrancabermeja-Magdalena Medio/Foro Social del Magdalena Medio/Fundación Manuel Cepeda Vargas/Cátedra Libre Ignacio Martin Baró/Mesa Valenciana por los Derechos Humanos de las Mujeres en Colombia/Corporación Valenciana por los Derechos Humanos en Colombia.
Colombia, 23 de agosto de 2010
Encuentro Internacional de mujeres y pueblos de las Américas contra la militarización
Colombia, 16 al 23 de agosto de 2010
La resistencia de las mujeres y
los pueblos posibilitará que la madre tierra y
la vida humana se preserven por siempre.
Colombia se vistió de rostros de mujer, rostros de niñas y niños, de rostros de hombres; los rostros de los pueblos, quienes llenas y llenos de esperanzas, sueños, experiencias, luchas y resistencias, participamos llegadas y llegados desde la Argentina, Paraguay, Brasil, Perú, Ecuador, Venezuela, el Salvador, Honduras, Haití, Guatemala, Cuba, México, Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Italia, Bélgica, Alemania; como también desde los rincones de Colombia sus departamentos y regiones de Nariño, Cauca, Valle, Huila, Chocó, Antioquia, Tolima, Cundinamarca, Bogotá, Magdalena medio, Bolívar, Santander, Norte de Santander, Arauca, Atlántico; para participar decida y alegremente en el Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización desde 16 al 23 de agosto.
Este encuentro ve hoy más que nunca cómo la amenaza de guerra mundial resuena y se impone ya en distintas geografías y la humanidad está en la encrucijada de su sobrevivencia y la de otras formas de vida aún existentes. Este encuentro se realiza en un momento en el que el imperialismo norteamericano está diseñando y ejecutando estrategias agresivas de recolonización para reposicionarse y tratar de recuperar la gran crisis de su sistema capitalista. El despojo de las riquezas de los pueblos y la violación a los derechos humanos de mano de la militarización son el camino que han definido, utilizando para ello los medios de comunicación masiva como el amarre ideológico y cultural.
Colombia es un extenso territorio con riquezas minerales, petróleo, fuentes de energía, agua, biodiversidad, flora, fauna, saber tradicional y ancestral de los pueblos indígenas, negros y campesinos; hoy muy codiciados y explotados por las empresas transnacionales que solo se interesan en sus vergonzosas e inhumanas ganancias, para lo cual alientan y fortalecen estos procesos de militarización, guerra, desarraigo, despojo y muerte dañinos a los pueblos y sus territorios; esta lógica dominante extendida y aplicada en toda nuestra América.
El país está conformado por una gran diversidad de pueblos indígenas, afrodescendientes, mestizos, comunidades campesinas y poblaciones urbanas cansadas de la guerra y la violencia que afecta al país desde hace más de 50 años y que ha causado cuatro millones y medio de desplazadas y desplazados y miles de personas asesinadas, desaparecidas y encarceladas. Estas comunidades y pueblos resisten de manera valiente y creativa, a través de procesos de soberanía de cuerpos, territorios y alimentos; afirmándose en sus propias y diversas identidades organizativas, culturales, espirituales y de cosmovisión; proponiendo como eje la unidad y la búsqueda e implementación de la vida digna, la autonomía, autodeterminación y soberanía.
Las mujeres, protagonistas de estos procesos, han sido y siguen siendo la fortaleza de sus pueblos a pesar de seguir recibiendo el impacto directo de la violencia, la pobreza, la exclusión y la discriminación, que en el caso de los conflictos sociales, políticos, económicos y armados significa explotación, miseria, violaciones sexuales, violación a su libertad sexual, y a otros derechos humanos básicos, implementando también el desarraigo, la persecución y la muerte.
El encuentro posibilitó que se organizaran misiones humanitarias de solidaridad hacia distintas regiones del país, que han permitido el intercambio de experiencias, vivencias y reflexiones entre las personas participantes, las mujeres, los pueblos, las comunidades rurales y urbanas colombianas. En estas visitas se pudo no sólo entender la realidad concreta sino darle rostro y nombres a quienes han enfrentado el proyecto de la militarización y la resistencia en sus territorios y vidas cotidianas, también los intereses económicos y geoestratégicos que se defienden. Esta oportunidad permite a la comunidad internacional continuar denunciando la terrible violación a los derechos humanos, que en Colombia adquiere niveles de perversión en prácticas como los falsos positivos, que son vinculaciones de personas inocentes con elementos que justifiquen el asesinato, y encarcelamiento, la desaparición forzada, y desplazamiento con lo que se demuestra que en este país no se está viviendo el postconflicto, como hoy lo asegura el gobierno.
Durante dos días se intercambiaron las experiencias de resistencia de las mujeres y de los pueblos de Colombia y el continente; se denunció el impacto de la militarización; se reafirmó la convicción de que estamos cansadas y cansados de la opresión, la explotación y la cultura de la muerte del capitalismo patriarcal y racista.
Desde este encuentro, en el ánimo colectivo de justicia, respeto y solidaridad continental hablamos al mundo para reiterar nuestro compromiso como mujeres y pueblos contra la militarización, y nos posicionamos para:
Luchar por justicia hacia las mujeres y que se pare la violencia, la intimidación, el control y la utilización de las mujeres como botín de guerra.
Rechazar con energía la estrategia imperialista de los Estados Unidos para militarizar las vidas, territorios y deseos que busca controlar las riquezas de los países y las consciencias. Decimos Fuera Bases militares yanquis de América Latina y del Caribe.
Rechazar la presencia de bases norteamericanas en nuestros países y territorios exigiendo su retiro inmediato.
Luchar contra la injerencia de ejércitos de ocupación como la MINUSTAH en Haití.
Luchar por el cierre de las bases militares en toda nuestra Abya Yala, contra los megaproyectos de energía, explotación petrolera, minera, la privatización del agua, y el despojo de territorios que favorecen hoy a las grandes empresas transnacionales.
Rechazar la amenaza inminente intervención militar en Costa Rica con más de 7000 efectivos militares y 46 buques de guerra de los Estados Unidos.
Rechazamos los intentos de desestabilizar el gobierno legítimo y las provocaciones reiteradas contra el pueblo de la republica Bolivariana de Venezuela.
Reiterar nuestra solidaridad con la resistencia nacional de Honduras, aglutinada en el FNRP, quienes enfilan su política y acción hacia el proyecto de refundación nacional, y en lo inmediato a una convocatoria de Asamblea Nacional Constituyente Popular y Democrática por ello llamamos también a los gobiernos estados y pueblos del mundo a no reconocer el régimen de Porfirio Lobo, quien es el continuador del golpe de estado y de las políticas de violación a los derechos humanos contra el pueblo hondureño que se mantiene en lucha.
Repudiar la criminalización de la lucha de los pueblos que significa muerte y represión contra mujeres y hombres y sus procesos organizativos.
Rechazar la política antiinmigrante que hoy se impone en los estados unidos fortaleciendo la lucha contra el muro.
Rechazar el nombramiento de Alvaro Uribe Vélez para la comisión de investigación por el crimen cometido con las brigadas de solidaridad con el pueblo palestino por el gobierno israelí.
Continuar en la lucha por la liberación de los cinco hermanos cubanos hoy presos injustamente en cárceles de los Estados Unidos.
Respaldar a la acción en la republica del Congo de la Marcha Mundial de Mujeres para el 17de octubre.
Acogemos el 10 de diciembre como el día de lucha continental contra las bases militares extranjeras.
Acogemos lo mandatado por la asamblea de los movimientos sociales en el IV Foro Social de las Américas realizado en Paraguay. Igualmente lo mandatado en el I y II encuentros hemisféricos contra la militarización Chiapas y Honduras.
Nos comprometemos a dinamizar e impulsar el IV Encuentro continental hemisférico contra la militarización.
Nos vinculamos a la campaña contra la militarización que se articula continentalmente.
Para el caso colombiano llamamos y proponemos al continente ya al mundo:
Mantener firme la propuesta de solución política y negociada al conflicto social y armado interno que tiene Colombia.
Fortalecer y reconstruir los movimientos sociales como sujetos políticos fundamentales para la paz
Impulsar dinamizar y apoyar la corte mujeres y de pueblos desde lo local, regional nacional e internacional en la recuperación de la memoria por la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.
Incentivar la unidad, el fortalecimiento de la concientización, la organización, la comunicación alternativa y la movilización como elementos importantes de autonomía lucha y resistencia.
Participar y acompañar la realización del congreso de los pueblos convocado desde la minga nacional de resistencia social y comunitaria para los días 8 a12 de octubre del 2010.
Hoy reafirmamos nuestro compromiso por la vida digna, la defensa de nuestros territorios, la soberanía, autonomía, autodeterminación, cultura y ancestralidad como movimientos sociales entendiendo que la lucha contra la militarización y las bases militares es un pilar fundamental para la paz.
Mi cuerpo es mi casa
Mi casa es mi territorio
Mi territorio es mi patria
Mi patria es mi continente.
Convocantes:
• La Marcha Mundial de las Mujeres
• Vía Campesina
• Convergencia de los Movimientos y pueblos de las Américas -COMPA,
• Minga Social y Comunitaria
• Consejo Mundial de la Paz – CMP
• Coordinador Nacional Agrario-CNA
• Proceso de Comunidades Negras-PCN
• Corporación Compromiso
• Unión Sindical Obrera- USO
• Corporación Colombiana de Teatro
• Movimiento Social de Mujeres contra la Guerra y por la Paz: Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC; Organización Femenina Popular, OFP; Mujeres de Negro - OFP Colombia; Colectivo Policarpa Salavarrieta, La Pola; Cundinamarca; Proceso Nacional de Mujeres Campesinas – CIC-ANUCUR: (Federación de Mujeres Campesinas de Nariño, Asociación de Mujeres Campesinas de Pradera, Comité de Mujeres Campesinas de Caldas, Coordinación de Mujeres Campesinas de Atlántico, Coordinación de Mujeres Campesinas de Sucre); Equipos Cristianos de Acción por la Paz, ECAP; Resguardo Indígena Cariamomo, Caldas, Risaralda; Programa Mujer Indígena, CRIC; Pueblo Yanacona; Pueblo Totoroes; Pueblo Coconuco; Pueblo Nasa; Red de Mujeres de Tiquisio; Pueblo Siapirara; Pueblo Eperara; Resguardo Indígena Triunfo Cristal Páez; Asociación de Proyectos Alternativos Comunitarios, APAC; Asociación de Madres Comunitarias del Área Metropolitana de Bucaramanga; Asociación de Mujeres Productoras de Cárnicos, ASOMUPCAR; Comisión Interfranciscana de Justicia, Paz y Reverencia con la Creación; Hermanas Nuevas Esperanzas, Alianza Fraternal de Mujeres; Asociación de Mujeres Fe y Vida, AMUFEVI; Ciudadanos por la Paz; Hermanas de San Juan Evangelista, Pastoral Obrera Bogotá, Bucaramanga, Barrancabermeja; Movimiento Juvenil Quinto Mandamiento; Fundación de Apoyo y Consolidación Social para Desplazados por la Violencia en Colombia, FUNDESVIC; Colectivo Gioconda Belli y Colectivo El Aquelarre de Estudiantes de la Universidad Surcolombiana; Constituyente de Betulia, Santander; Red de Mujeres del Nororiente Colombiano de la Provincia García Rovira; Asociación de Madres Comunitarias de la Provincia García Rovira; Asociación de Madres Comunitarias de la Provincia Puerto Wilches; Asociación de Mujeres Rurales por la Paz y el Progreso, San Gil; Emisoras Comunitarias Magdalena Medio; Pax Christi-Alemania; Asociación Municipal de Mujeres Campesinas de Lebrija, AMMUCALE; Asociación Santandereana de Servidores Públicos, ASTDEMP; Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo, MODEP; Siervas de San José, Bogotá; Liga Estudiantil Autónoma, LEA; Unidad Social Popular, Girón; Colombia Support Network Madison,WI
APOYAN:
Mujeres de Negro de Valencia, España/Mujeres de Negro de Sevilla, España/ Mujeres de Negro de Italia/ Coalición No Bases Colombia/ONGD Atelier, España/Kairos, Canadá/ Diakonía Suecia/Civis Suecia/Heks Suiza/Colectivo Maloka, España/Taula Catalana per la Pau i els DDHH a Colòmbia - España/Fondo para la No Violencia, Estados Unidos/Mujeres Católicas de Austria/EntrePueblos/Coordinación Colombia Europa Estados Unidos/Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, Nodo Centro/ILSA/Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos/ANDAS/Sisma Mujer/Red Europea de Hermandad y Solidaridad con Colombia, REDHER/Asociación para la Promoción Social Alternativa, MINGA/Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo/Comité de Solidaridad con los Presos Políticos/Corporación Sembrar/ Federación Agrominera del Sur de Bolívar, FEDEAGROMISBOL/Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Alimentaria, SINALTRAINAL/Asamblea de Mujeres por la Paz y la Equidad de Géneros de la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz/Espacio de Trabajadores y Trabajadoras de Derechos Humanos de Barrancabermeja-Magdalena Medio/Foro Social del Magdalena Medio/Fundación Manuel Cepeda Vargas/Cátedra Libre Ignacio Martin Baró/Mesa Valenciana por los Derechos Humanos de las Mujeres en Colombia/Corporación Valenciana por los Derechos Humanos en Colombia.
Colombia, 23 de agosto de 2010
Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización - Informe General de la Misión Internacional
Los días 18 y 19 de agosto del 2010 se desplazaron a diferentes zonas del territorio colombiano personas de varios países de la comunidad internacional: Estados Unidos, Cuba, Francia, Italia, Ecuador, España, Perú, Brasil, Canadá, Alemania, Venezuela, Honduras, México, Paraguay y Argentina para realizar una misión de apoyo humanitario. Los objetivos de dicha misión radicaban en visibilizar las violaciones de derechos humanos y más concretamente de los derechos de las mujeres en las diferentes regiones del territorio.
•
Las regiones visitadas fueron: Valle del Cauca, Cauca, Catatumbo, Sumapaz, Ciudad Bolívar, Barranquilla, Buenaventura, Nariño - Pasto, San José de Apartadó, Magdalena Medio, Barrancabermeja, Santander, Norte de Santander, Arauca.
Colombia cuenta con un vasto territorio con una gran riqueza de recursos naturales los cuales suscitan gran interés para las transnacionales de países industrializados, la oligarquía y los terratenientes colombianos.
Por otro lado, existe una gran diversidad cultural y étnica conformada por diversos pueblos indígenas, pueblos afrocolombianos, comunidades campesinas y habitantes de zonas urbanas.
Colombia está inmersa en un conflicto armado desde hace más de medio siglo. Esto ha provocado una coyuntura específica que ha llevado a un desplazamiento de más de 4.500.000 de personas, siendo el segundo país en el mundo después de Sudán, con mayor cantidad de población desarraigada.
Dentro del conflicto armado encontramos diferentes actores armados: paramilitares, ejército, guerrillas, delincuencia común, nuevas generaciones de paramilitares y narcotraficantes.
MUJER Y TERRITORIO
Desplazamiento de las poblaciones debido a la explotación de recursos naturales y el conflicto armado, social y político.
Las personas que se oponen al desplazamiento o a cualquiera de los intereses de los actores armados (tierras, recursos naturales, cultivos de hoja de coca) son asesinadas.
En el caso específico de las comunidades indígenas, el desplazamiento conlleva a una pérdida de su identidad cultural como pueblos originarios.
La militarización provoca pérdida del territorio propiedad de las comunidades negras, indígenas y campesinas.
La presencia de multinacionales extractoras de oro, agua, petróleo, carbón y demás recursos naturales utiliza el terror como método para conseguir sus fines sirviéndose de paramilitares. Además, los megaproyectos que se implantan en las regiones sin consulta previa a los pueblos, provocan desplazamientos masivos, cambio de usos y costumbres, pérdida de la autonomía y destrucción del medio ambiente.
Las diferentes Comisiones han constatado la existencia de megaproyectos como represas de agua, construcción de carreteras panamericanas, refinerías de petróleo, minería extensiva, monocultivos de palma africana y cana para obtención de biocombustibles.
Las multinacionales están aliadas con la policía, militares y paramilitares para acabar de manera directa o indirecta con la organización social y tener vía libre en los territorios.
El estado no reconoce el derecho ancestral de las comunidades afrodescendientes al territorio. El estado ha otorgado tierras de estas comunidades para bases militares o se han expropiado para el cultivo masivo de palma africana, cana, etc.
MUJER Y MILITARIZACIÓN
La presencia de bases militares en las diferentes regiones impregna toda la vida social y comunitaria a diferentes niveles. Una de las consecuencias de la militarización es la estigmatización de las personas. Quien manifieste una posición diferente es acusada de ser subversivo. En un territorio basto y pluriétnico se criminaliza la diferencia, como por ejemplo, la violencia contra gays, lesbianas, jóvenes objetores de conciencia y personas pertenecientes a los diferentes movimientos sociales.
Inseguridad de la población debido al conflicto armado, las comunidades son el blanco de los diferentes actores armados, donde hombres, mujeres, niños y niñas del fuego cruzado. Las amenazas se dan, no solo en contra de los y las líderes, si no también a cualquier ciudadano y ciudadana.
Alta militarización de todas las regiones visitadas, presencia de efectivos militares, bases militares, batallones de alta montana, sedes blindadas, acordonamientos del centro de la ciudad, retenes militares y policiales.
La presencia de la militarización en zonas de gran concentración de recursos naturales, provoca destrucción del medio ambiente y los modos de vida de las comunidades. En el caso específico de las comunidades indígenas, la presencia militar en territorios sagrados como Páramos y nacimientos de ríos constituye una grave violación a su cultura y cosmovisión.
Los actores armados y la situación de violencia constante, hace que la población no pueda desenvolverse con autonomía. Existe limitación de movimientos, toques de queda impuestos en algunas poblaciones.
El desplazamiento, las desapariciones forzadas, los encarcelamientos y el asesinato de los hombres provoca la desintegración de las familias. Esto, dentro del contexto de una cultura patriarcal que hace del hombre el principal proveedor económico, conlleva a la feminización de la pobreza, la doble marginación y que el peso de las consecuencias de la guerra sea asumido principalmente por las mujeres viudas, cabezas de familia y desplazadas.
En todas las regiones se registraron casos de falsos positivos. Los asesinatos de civiles a manos del ejército se presentan como guerrilleros caídos en combate para demostrar resultados de la política de seguridad democrática.
Niños y niñas involucrados en el conflicto: reclutamiento por parte de los diferentes actores armados. Violencia sexual (violaciones, prostitución, embarazos a temprana edad). Utilizan a los y las menores mediante engaños para conseguir información y drogas. De esta manera se incita al consumo de drogas desde muy jóvenes.
Las mujeres son utilizadas como botín de guerra. Pagan las consecuencias ya sean hijas, hermanas, esposas o madres de cualquiera de las diferentes facciones enfrentadas. Así, son asesinadas, amenazadas, violadas y violentadas a nivel físico, emocional y simbólico.
En un mismo lugar se ven obligados a convivir víctimas y victimarios como el caso de los paramilitares desmovilizados.
La presencia del narcotráfico ha permeado a toda la sociedad modificando la vida de las personas, sus costumbres y expectativas de vida.
División de las comunidades. En una misma familia pueden haber miembros que hagan parte del ejército, de las guerrillas o de los paramilitares.
MUJER, MOVIMIENTOS SOCIALES Y DEMOCRACIA
El estado niega las culturas ancestrales, sus formas organizativas, cultura, cosmovisión, autonomía y modos propios de vida.
Sensación generalizada de total impunidad por un Estado que no protege ni se responsabiliza por las denuncias de violación a los derechos humanos. Como consecuencia la población esta en estado de permanente vulnerabilidad y riesgo.
El enorme peso de la cultura patriarcal provoca que las mujeres lleven el enorme peso de las cargas familiares: familias numerosas, pocos recursos económicos que aumentan enormemente el trabajo doméstico, etc., triples jornadas laborales. Además, la restricción de las mujeres al espacio privado conlleva limitaciones en la emancipación económica y personal, la falta de formación con la consecuente sensación de inseguridad personal.
A pesar de que existe la Violencia de Género en el seno de las familias y las comunidades, las mujeres tienen dificultades para reconocer, hablar y denunciar la violencia en el espacio privado. La existencia del conflicto armado ha provocado que se conceptualice al Estado y a los actores armados como “enemigos” y a los hombres de sus comunidades y familias como aliados y compañeros. Lo anterior hace que las mujeres tengan dificultades para identificar la violencia de género que afrontan.
Esto también se da por parte de las autoridades, primero porque muchas de las denuncias, cuando se dan, quedan impunes, y por otro lado, aunque se acepten denuncias de casos individuales no se analiza como problema social del cual debería responsabilizarse el Estado.
En el caso de los movimientos sociales sucede lo mismo. Los asesinatos y la violencia del conflicto en general pasan a primer plano, lo que conlleva a que la violencia de género al interior de las organizaciones no sea reconocida como un problema social.
Hemos encontrado en las diferentes misiones instituciones del estado que aceptan la militarización como parte necesaria para la defensa de la democracia. Sin embargo, también se encontraron autoridades comprometidas en la defensa de los derechos humanos y los derechos de las mujeres como es el caso de la Alcaldesa de Sumapaz que impulsa un programa de igualdad de oportunidades para mujeres, niños y niñas. Ella ha jugado un papel sumamente importante en la defensa de los derechos humanos al punto de verse amenazada y verse obligada a ejercer por fuera de su municipio.
El enlistamiento de jóvenes para las fuerzas armadas enfrenta a los jóvenes y familias de las propias comunidades.
CONSECUENCIAS DE LA MILITARIZACIÓN EN LAS MUJERES
Ø Abuso sexual y violencia de género
Ø Trata y prostitución de las mujeres, niños y niñas
Ø Militarización de las relaciones afectivas. Las mujeres son asesinadas si se dice que tienen romances con alguno de los actores armados.
Ø Mujeres jóvenes enamoradas por militares para sacar información.
Ø Embarazos no deseados y embarazos a muy temprana edad
Ø Enfermedades de transmisión sexual
Ø Enlistamiento forzado en los diferentes ejércitos
Ø Sentimientos de impotencia y miedo frente a la injusticia al no ser escuchadas ni tomadas en cuenta en esta dinámica de guerra.
Ø Alto suicidio femenino a causa del desplazamiento y el asumir todas las consecuencias de la guerra.
Ø Las mujeres no pueden, en términos generales, ejercer la ciudadanía como consecuencia de la vulneración de sus derechos en este contexto de guerra.
Ø Control sobre el cuerpo de las mujeres como botín guerra.
Ø Las mujeres son “regaladas” a los diferentes actores armados.
Ø Las mujeres deben enfrentarse a la falta de acceso a la salud, a la educación y a una vida digna en igualdad de condiciones.
Ø Si los hijos o esposos de las mujeres se involucran con alguno de los actores armados se convierten automáticamente en objetivo militar para sus opositores.
Las mujeres del mundo estamos con su lucha. La derrota del patriarcado y de los poderes del estado que niegan el derecho a la equidad de las mujeres, debe convertirse en una lucha permanente. Visibilizar la violencia de género en las mujeres es una obligación para romper con la opresión. Estamos contra la guerra que coloca a las mujeres como botín de guerra, nos prostituyen, nos tráfican y nos consideran objetivo militar, por eso estamos contra la militarización, porque afecta la vida de las mujeres, de la naturaleza y de la comunidad entera.
RECOMENDACIONES
Es importante que se dé continuidad al trabajo realizado durante estos días. Que se haga una incidencia en cada uno de los países con el fin de presionar a sus gobiernos, el gobierno colombiano, la comunidad internacional y de manera muy especial a las multinacionales que tienen presencia en territorio colombiano y que son responsables en buena medida del conflicto armado, social y político.
La visita de las diferentes organizaciones debe de contribuir a la visibilización de la lucha de las mujeres colombianas.
Sensibilizar a la comunidad internacional sobre el conflicto colombiano. Dar a conocer la realidad de las comunidades, sus luchas y esperanzas.
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Las regiones visitadas fueron: Valle del Cauca, Cauca, Catatumbo, Sumapaz, Ciudad Bolívar, Barranquilla, Buenaventura, Nariño - Pasto, San José de Apartadó, Magdalena Medio, Barrancabermeja, Santander, Norte de Santander, Arauca.
Colombia cuenta con un vasto territorio con una gran riqueza de recursos naturales los cuales suscitan gran interés para las transnacionales de países industrializados, la oligarquía y los terratenientes colombianos.
Por otro lado, existe una gran diversidad cultural y étnica conformada por diversos pueblos indígenas, pueblos afrocolombianos, comunidades campesinas y habitantes de zonas urbanas.
Colombia está inmersa en un conflicto armado desde hace más de medio siglo. Esto ha provocado una coyuntura específica que ha llevado a un desplazamiento de más de 4.500.000 de personas, siendo el segundo país en el mundo después de Sudán, con mayor cantidad de población desarraigada.
Dentro del conflicto armado encontramos diferentes actores armados: paramilitares, ejército, guerrillas, delincuencia común, nuevas generaciones de paramilitares y narcotraficantes.
MUJER Y TERRITORIO
Desplazamiento de las poblaciones debido a la explotación de recursos naturales y el conflicto armado, social y político.
Las personas que se oponen al desplazamiento o a cualquiera de los intereses de los actores armados (tierras, recursos naturales, cultivos de hoja de coca) son asesinadas.
En el caso específico de las comunidades indígenas, el desplazamiento conlleva a una pérdida de su identidad cultural como pueblos originarios.
La militarización provoca pérdida del territorio propiedad de las comunidades negras, indígenas y campesinas.
La presencia de multinacionales extractoras de oro, agua, petróleo, carbón y demás recursos naturales utiliza el terror como método para conseguir sus fines sirviéndose de paramilitares. Además, los megaproyectos que se implantan en las regiones sin consulta previa a los pueblos, provocan desplazamientos masivos, cambio de usos y costumbres, pérdida de la autonomía y destrucción del medio ambiente.
Las diferentes Comisiones han constatado la existencia de megaproyectos como represas de agua, construcción de carreteras panamericanas, refinerías de petróleo, minería extensiva, monocultivos de palma africana y cana para obtención de biocombustibles.
Las multinacionales están aliadas con la policía, militares y paramilitares para acabar de manera directa o indirecta con la organización social y tener vía libre en los territorios.
El estado no reconoce el derecho ancestral de las comunidades afrodescendientes al territorio. El estado ha otorgado tierras de estas comunidades para bases militares o se han expropiado para el cultivo masivo de palma africana, cana, etc.
MUJER Y MILITARIZACIÓN
La presencia de bases militares en las diferentes regiones impregna toda la vida social y comunitaria a diferentes niveles. Una de las consecuencias de la militarización es la estigmatización de las personas. Quien manifieste una posición diferente es acusada de ser subversivo. En un territorio basto y pluriétnico se criminaliza la diferencia, como por ejemplo, la violencia contra gays, lesbianas, jóvenes objetores de conciencia y personas pertenecientes a los diferentes movimientos sociales.
Inseguridad de la población debido al conflicto armado, las comunidades son el blanco de los diferentes actores armados, donde hombres, mujeres, niños y niñas del fuego cruzado. Las amenazas se dan, no solo en contra de los y las líderes, si no también a cualquier ciudadano y ciudadana.
Alta militarización de todas las regiones visitadas, presencia de efectivos militares, bases militares, batallones de alta montana, sedes blindadas, acordonamientos del centro de la ciudad, retenes militares y policiales.
La presencia de la militarización en zonas de gran concentración de recursos naturales, provoca destrucción del medio ambiente y los modos de vida de las comunidades. En el caso específico de las comunidades indígenas, la presencia militar en territorios sagrados como Páramos y nacimientos de ríos constituye una grave violación a su cultura y cosmovisión.
Los actores armados y la situación de violencia constante, hace que la población no pueda desenvolverse con autonomía. Existe limitación de movimientos, toques de queda impuestos en algunas poblaciones.
El desplazamiento, las desapariciones forzadas, los encarcelamientos y el asesinato de los hombres provoca la desintegración de las familias. Esto, dentro del contexto de una cultura patriarcal que hace del hombre el principal proveedor económico, conlleva a la feminización de la pobreza, la doble marginación y que el peso de las consecuencias de la guerra sea asumido principalmente por las mujeres viudas, cabezas de familia y desplazadas.
En todas las regiones se registraron casos de falsos positivos. Los asesinatos de civiles a manos del ejército se presentan como guerrilleros caídos en combate para demostrar resultados de la política de seguridad democrática.
Niños y niñas involucrados en el conflicto: reclutamiento por parte de los diferentes actores armados. Violencia sexual (violaciones, prostitución, embarazos a temprana edad). Utilizan a los y las menores mediante engaños para conseguir información y drogas. De esta manera se incita al consumo de drogas desde muy jóvenes.
Las mujeres son utilizadas como botín de guerra. Pagan las consecuencias ya sean hijas, hermanas, esposas o madres de cualquiera de las diferentes facciones enfrentadas. Así, son asesinadas, amenazadas, violadas y violentadas a nivel físico, emocional y simbólico.
En un mismo lugar se ven obligados a convivir víctimas y victimarios como el caso de los paramilitares desmovilizados.
La presencia del narcotráfico ha permeado a toda la sociedad modificando la vida de las personas, sus costumbres y expectativas de vida.
División de las comunidades. En una misma familia pueden haber miembros que hagan parte del ejército, de las guerrillas o de los paramilitares.
MUJER, MOVIMIENTOS SOCIALES Y DEMOCRACIA
El estado niega las culturas ancestrales, sus formas organizativas, cultura, cosmovisión, autonomía y modos propios de vida.
Sensación generalizada de total impunidad por un Estado que no protege ni se responsabiliza por las denuncias de violación a los derechos humanos. Como consecuencia la población esta en estado de permanente vulnerabilidad y riesgo.
El enorme peso de la cultura patriarcal provoca que las mujeres lleven el enorme peso de las cargas familiares: familias numerosas, pocos recursos económicos que aumentan enormemente el trabajo doméstico, etc., triples jornadas laborales. Además, la restricción de las mujeres al espacio privado conlleva limitaciones en la emancipación económica y personal, la falta de formación con la consecuente sensación de inseguridad personal.
A pesar de que existe la Violencia de Género en el seno de las familias y las comunidades, las mujeres tienen dificultades para reconocer, hablar y denunciar la violencia en el espacio privado. La existencia del conflicto armado ha provocado que se conceptualice al Estado y a los actores armados como “enemigos” y a los hombres de sus comunidades y familias como aliados y compañeros. Lo anterior hace que las mujeres tengan dificultades para identificar la violencia de género que afrontan.
Esto también se da por parte de las autoridades, primero porque muchas de las denuncias, cuando se dan, quedan impunes, y por otro lado, aunque se acepten denuncias de casos individuales no se analiza como problema social del cual debería responsabilizarse el Estado.
En el caso de los movimientos sociales sucede lo mismo. Los asesinatos y la violencia del conflicto en general pasan a primer plano, lo que conlleva a que la violencia de género al interior de las organizaciones no sea reconocida como un problema social.
Hemos encontrado en las diferentes misiones instituciones del estado que aceptan la militarización como parte necesaria para la defensa de la democracia. Sin embargo, también se encontraron autoridades comprometidas en la defensa de los derechos humanos y los derechos de las mujeres como es el caso de la Alcaldesa de Sumapaz que impulsa un programa de igualdad de oportunidades para mujeres, niños y niñas. Ella ha jugado un papel sumamente importante en la defensa de los derechos humanos al punto de verse amenazada y verse obligada a ejercer por fuera de su municipio.
El enlistamiento de jóvenes para las fuerzas armadas enfrenta a los jóvenes y familias de las propias comunidades.
CONSECUENCIAS DE LA MILITARIZACIÓN EN LAS MUJERES
Ø Abuso sexual y violencia de género
Ø Trata y prostitución de las mujeres, niños y niñas
Ø Militarización de las relaciones afectivas. Las mujeres son asesinadas si se dice que tienen romances con alguno de los actores armados.
Ø Mujeres jóvenes enamoradas por militares para sacar información.
Ø Embarazos no deseados y embarazos a muy temprana edad
Ø Enfermedades de transmisión sexual
Ø Enlistamiento forzado en los diferentes ejércitos
Ø Sentimientos de impotencia y miedo frente a la injusticia al no ser escuchadas ni tomadas en cuenta en esta dinámica de guerra.
Ø Alto suicidio femenino a causa del desplazamiento y el asumir todas las consecuencias de la guerra.
Ø Las mujeres no pueden, en términos generales, ejercer la ciudadanía como consecuencia de la vulneración de sus derechos en este contexto de guerra.
Ø Control sobre el cuerpo de las mujeres como botín guerra.
Ø Las mujeres son “regaladas” a los diferentes actores armados.
Ø Las mujeres deben enfrentarse a la falta de acceso a la salud, a la educación y a una vida digna en igualdad de condiciones.
Ø Si los hijos o esposos de las mujeres se involucran con alguno de los actores armados se convierten automáticamente en objetivo militar para sus opositores.
Las mujeres del mundo estamos con su lucha. La derrota del patriarcado y de los poderes del estado que niegan el derecho a la equidad de las mujeres, debe convertirse en una lucha permanente. Visibilizar la violencia de género en las mujeres es una obligación para romper con la opresión. Estamos contra la guerra que coloca a las mujeres como botín de guerra, nos prostituyen, nos tráfican y nos consideran objetivo militar, por eso estamos contra la militarización, porque afecta la vida de las mujeres, de la naturaleza y de la comunidad entera.
RECOMENDACIONES
Es importante que se dé continuidad al trabajo realizado durante estos días. Que se haga una incidencia en cada uno de los países con el fin de presionar a sus gobiernos, el gobierno colombiano, la comunidad internacional y de manera muy especial a las multinacionales que tienen presencia en territorio colombiano y que son responsables en buena medida del conflicto armado, social y político.
La visita de las diferentes organizaciones debe de contribuir a la visibilización de la lucha de las mujeres colombianas.
Sensibilizar a la comunidad internacional sobre el conflicto colombiano. Dar a conocer la realidad de las comunidades, sus luchas y esperanzas.
martes, 20 de julio de 2010
La cara oculta de los Mundiales de Futbol
por El Cuarto de Tula
Entre el mes de junio y julio los ojos de miles de espectadores y espectadoras, aquí en Venezuela como en muchísimos otros países del mundo, estuvieron pegados a la televisión, siguiendo el desarrollo de los Mundiales de Futbol. La mayoría de la gente, estaba enterada de todo: quién ganó, quién metió el gol, quién lo peló, cuántas veces fue campeón éste o aquel equipo...hasta supimos que en un restaurante cualquiera había un pulpo prediciendo cuál equipo iba a ganar. Sin embargo hay un tema relacionado al Mundial que no tuvo la necesaria visibilidad: para muchas mujeres, un gran evento deportivo como el Mundial de futbol significa la violación de sus derechos humanos. Todo esto suena raro, pero es la triste verdad. El deporte debería ser una fiesta, y los mundiales una ocasión para que los países se relacionen de otra manera que no sea con injerencias, amenazas de invasiones y guerras. Una ocasión para desempolvar la esencia del compartir deportivo: lo importante es participar y jugar juntos. Pues el futbol antes que todo es un juego. Sin embargo, todos sabemos como a este juego se ha ligado una enorme maquinaria de dinero e intereses económicos, a veces a la luz del sol, otras veces de manera más oculta o invisibilizada, como es el caso de la trata de mujeres finalizada a la explotación y esclavitud sexual para disfrute de las multitudes de hinchas y jugadores y demás miembros de los equipos, que llegan al país para asistir y participar en los Mundiales y que muchas veces de esta manera celebran la victoria de su equipo: comprando una esclava. Claramente no pueden despreciar una cita tan lucrativa las organizaciones criminales que se dedican a la trata de seres humanos para la prostitución forzada, que ya proliferan desde hace años en el Sur de África. Muchas son las jóvenes a las cuales se les prometen posibilidades de trabajo y estudio en otro país y que se ven atrapadas en una realidad bien diferente, de humillación, violencia y brutalidad. En los medios locales, el tema pasó en primer plano gracias a la denuncia de dos mujeres que desde Mozambique habían sido llevadas a Sudáfrica con falsas promesas de trabajo, para luego ser secuestradas y obligadas a prostituirse, y que lograron escaparse de sus proxenetas. Si bien en esta región la trata de mujeres no nació con los Mundiales, la situación se ha agravado en perspectiva de la llegada a Suráfrica de alrededor de 500.000 personas (lo cual significa “mucha plata” para quien se dedica a éstos tráficos). Para hacer frente a la trata, las organizaciones que en Sudáfrica luchan para los derechos de las mujeres, a nivel local e internacional, han unido sus fuerzas para activar una campaña de prevención y concientización, por ejemplo tapizando los aeropuertos de las principales ciudades con estos afiches: “Mujer. ¿Un amigo, un conocido, te prometió trabajo en otro país? no confíes en él. Llama a este número…”.
La Organización Mundial para la Migraciones denuncia que de las tres formas principales de tráficos criminales (mujeres, drogas, armas) la trata de mujeres está en primer lugar. Cómo recita la campaña de concientización en uno de los países cuyo equipo participó en el Mundial de Sudáfrica: “SI MI EQUIPO GANA, NO CELEBRO COMPRANDO UNA ESCLAVA”. La toma de conciencia siempre es un primer paso (y empezar es el comienzo del acabar).
Entre el mes de junio y julio los ojos de miles de espectadores y espectadoras, aquí en Venezuela como en muchísimos otros países del mundo, estuvieron pegados a la televisión, siguiendo el desarrollo de los Mundiales de Futbol. La mayoría de la gente, estaba enterada de todo: quién ganó, quién metió el gol, quién lo peló, cuántas veces fue campeón éste o aquel equipo...hasta supimos que en un restaurante cualquiera había un pulpo prediciendo cuál equipo iba a ganar. Sin embargo hay un tema relacionado al Mundial que no tuvo la necesaria visibilidad: para muchas mujeres, un gran evento deportivo como el Mundial de futbol significa la violación de sus derechos humanos. Todo esto suena raro, pero es la triste verdad. El deporte debería ser una fiesta, y los mundiales una ocasión para que los países se relacionen de otra manera que no sea con injerencias, amenazas de invasiones y guerras. Una ocasión para desempolvar la esencia del compartir deportivo: lo importante es participar y jugar juntos. Pues el futbol antes que todo es un juego. Sin embargo, todos sabemos como a este juego se ha ligado una enorme maquinaria de dinero e intereses económicos, a veces a la luz del sol, otras veces de manera más oculta o invisibilizada, como es el caso de la trata de mujeres finalizada a la explotación y esclavitud sexual para disfrute de las multitudes de hinchas y jugadores y demás miembros de los equipos, que llegan al país para asistir y participar en los Mundiales y que muchas veces de esta manera celebran la victoria de su equipo: comprando una esclava. Claramente no pueden despreciar una cita tan lucrativa las organizaciones criminales que se dedican a la trata de seres humanos para la prostitución forzada, que ya proliferan desde hace años en el Sur de África. Muchas son las jóvenes a las cuales se les prometen posibilidades de trabajo y estudio en otro país y que se ven atrapadas en una realidad bien diferente, de humillación, violencia y brutalidad. En los medios locales, el tema pasó en primer plano gracias a la denuncia de dos mujeres que desde Mozambique habían sido llevadas a Sudáfrica con falsas promesas de trabajo, para luego ser secuestradas y obligadas a prostituirse, y que lograron escaparse de sus proxenetas. Si bien en esta región la trata de mujeres no nació con los Mundiales, la situación se ha agravado en perspectiva de la llegada a Suráfrica de alrededor de 500.000 personas (lo cual significa “mucha plata” para quien se dedica a éstos tráficos). Para hacer frente a la trata, las organizaciones que en Sudáfrica luchan para los derechos de las mujeres, a nivel local e internacional, han unido sus fuerzas para activar una campaña de prevención y concientización, por ejemplo tapizando los aeropuertos de las principales ciudades con estos afiches: “Mujer. ¿Un amigo, un conocido, te prometió trabajo en otro país? no confíes en él. Llama a este número…”.
La Organización Mundial para la Migraciones denuncia que de las tres formas principales de tráficos criminales (mujeres, drogas, armas) la trata de mujeres está en primer lugar. Cómo recita la campaña de concientización en uno de los países cuyo equipo participó en el Mundial de Sudáfrica: “SI MI EQUIPO GANA, NO CELEBRO COMPRANDO UNA ESCLAVA”. La toma de conciencia siempre es un primer paso (y empezar es el comienzo del acabar).
miércoles, 2 de junio de 2010
CÓMO EMPEZAR A DESMONTAR EL MACHISMO EN TRES SIMPLES PASOS
por El Cuarto de Tula
La discriminación hacia la mujer por el solo hecho de ser mujer existe desde hace varios miles de años y es tan arraigada que llegamos a considerarla como “normal”, ligada a la misma naturaleza del ser mujer: “normal” es que las tareas del hogar sean propias de las mujeres, “normal” que las mujeres sean reducidas a objetos sexuales para el disfrute de los hombres y que sus cuerpos, hechos objetos, aparezcan en la televisión y la publicidad, en las latas de cerveza y hasta en los asientos de las motos. ¡Y podríamos seguir con una larga lista! Pero no nos cansaremos de repetir que esta discriminación y subordinación de las mujeres no tiene nada que ver con su naturaleza biológica, por el contrario, se trata de una construcción histórica y cultural y así como fue armada la podemos desmontar. La tarea no es fácil pero es imprescindible si queremos construir una sociedad más justa.
¡Entonces, arremanguémonos la camisa y empecemos! ¿Cómo? Por ejemplo, siguiendo estos tres simples pasos.
1. Prendas el televisor y cambies los canales hasta conseguir una telenovela.
2. Restriégate los ojos para quitar esa venda invisible que tenemos puesta, y mire bien a la novela. Analícela a fundo. Fíjate si encuentras algo de esto y márcalo con una X:
□ la protagonista en realidad no es tan “protagonista”: ella no hace nada, sino que todo le pasa (es decir: es pasiva).
□ la protagonista es una mujer pura, inocente, casta y virginal, mientras que el protagonista es mujeriego (y ella siempre lo perdona) o ha tenido otras experiencias sexuales que no sean con ella.
□ algunas mujeres de la novela son juzgadas por “tener pasado” y su sexualidad es mal vista o hasta condenada por los demás personajes, mientras que la sexualidad de los personajes masculinos es aceptada.
□ los protagonistas están buscando tener un heredero, y será varón (99% de los casos).
□ algo de la novela te hace recordar la historia de Cenicienta u otro cuento de hadas en que la princesa no se puede salvar sola y espera al príncipe que venga a rescatarla.
□ las mujeres de la novela son víctimas de alguna forma de violencia de género (y para eso, échale una mirada al artículo 15 de la Ley sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia).
Muy fácilmente habrás encontrado algunos de éstos rasgos patriarcales y machistas que sin pedir permiso entran cada día a través del televisor en miles y miles de casas. Considera que toda la familia ve a las novelas, piensa en cuánto adictivas son. Medita sobre cuánta influencia tienen en perpetrar y reforzar la discriminación hacia las mujeres. Toma en cuenta cuánta influencia pueden tener las relaciones de género que aparecen en las novelas, en la formación de niñas, niños y adolescentes.
3. Invita a tus familiares, amigos y colegas a ver junt@s la novela y empiecen a individuar todas sus características machistas, evidentes u ocultas. Y en eso, tómenla cómo si fuera una película cómica y ríanse, ríanse, ríanse de ella. Desmóntenla con la ironía. Con la conciencia y la risa empezaremos a destruir al machismo.
La discriminación hacia la mujer por el solo hecho de ser mujer existe desde hace varios miles de años y es tan arraigada que llegamos a considerarla como “normal”, ligada a la misma naturaleza del ser mujer: “normal” es que las tareas del hogar sean propias de las mujeres, “normal” que las mujeres sean reducidas a objetos sexuales para el disfrute de los hombres y que sus cuerpos, hechos objetos, aparezcan en la televisión y la publicidad, en las latas de cerveza y hasta en los asientos de las motos. ¡Y podríamos seguir con una larga lista! Pero no nos cansaremos de repetir que esta discriminación y subordinación de las mujeres no tiene nada que ver con su naturaleza biológica, por el contrario, se trata de una construcción histórica y cultural y así como fue armada la podemos desmontar. La tarea no es fácil pero es imprescindible si queremos construir una sociedad más justa.
¡Entonces, arremanguémonos la camisa y empecemos! ¿Cómo? Por ejemplo, siguiendo estos tres simples pasos.
1. Prendas el televisor y cambies los canales hasta conseguir una telenovela.
2. Restriégate los ojos para quitar esa venda invisible que tenemos puesta, y mire bien a la novela. Analícela a fundo. Fíjate si encuentras algo de esto y márcalo con una X:
□ la protagonista en realidad no es tan “protagonista”: ella no hace nada, sino que todo le pasa (es decir: es pasiva).
□ la protagonista es una mujer pura, inocente, casta y virginal, mientras que el protagonista es mujeriego (y ella siempre lo perdona) o ha tenido otras experiencias sexuales que no sean con ella.
□ algunas mujeres de la novela son juzgadas por “tener pasado” y su sexualidad es mal vista o hasta condenada por los demás personajes, mientras que la sexualidad de los personajes masculinos es aceptada.
□ los protagonistas están buscando tener un heredero, y será varón (99% de los casos).
□ algo de la novela te hace recordar la historia de Cenicienta u otro cuento de hadas en que la princesa no se puede salvar sola y espera al príncipe que venga a rescatarla.
□ las mujeres de la novela son víctimas de alguna forma de violencia de género (y para eso, échale una mirada al artículo 15 de la Ley sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia).
Muy fácilmente habrás encontrado algunos de éstos rasgos patriarcales y machistas que sin pedir permiso entran cada día a través del televisor en miles y miles de casas. Considera que toda la familia ve a las novelas, piensa en cuánto adictivas son. Medita sobre cuánta influencia tienen en perpetrar y reforzar la discriminación hacia las mujeres. Toma en cuenta cuánta influencia pueden tener las relaciones de género que aparecen en las novelas, en la formación de niñas, niños y adolescentes.
3. Invita a tus familiares, amigos y colegas a ver junt@s la novela y empiecen a individuar todas sus características machistas, evidentes u ocultas. Y en eso, tómenla cómo si fuera una película cómica y ríanse, ríanse, ríanse de ella. Desmóntenla con la ironía. Con la conciencia y la risa empezaremos a destruir al machismo.
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