Si Eva hubiera escrito el Génesis
¿cómo sería la primera noche de amor del género humano?
Eva hubiera puesto algunos puntos sobre las ies
quizás, digo yo, no sé
hubiera aclarado que ella no nació de ninguna costilla
que no conoció a ninguna serpiente
que no ofreció nunca ninguna manzana a nadie
y que nadie le dijo "parirás con dolor y tu marido te dominará"
y que todo eso, diría Eva, no son más que calumnias
que Adán contó a la prensa.

E. Galeano

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viernes, 12 de octubre de 2012

¡¡¡INCREIBLE: CAVERNICOLAS EN EL SIGLO XXI!!!


por Tula

Viajar en el tiempo ha sido un deseo recurrente de la humanidad, así como flotar en el aire desafiando la ley de gravedad, o teletransportarse de un lugar a otro con un simple chasquido de dedos.
¿Quién no lo ha probado, alguna vez? y nada que resulte. ¡Pero ellos sí fueron capaces! ¡INCREIBLE! ¡Unos cavernicolas, viajeros del tiempo!

Hay avistamientos casi a diario pero a veces pasan inobservados por escasez de testigos. Otros avistamientos han sido más eclatantes, debido a que se realizaron frente a grandes concentraciones de personas. Uno de estos, precisamente, ocurrió el pasado 10 de octubre en la Plaza Diego Ibarra, en pleno centro de Caracas, en horas de la noche. Las reacciones de las personas que presenciaron el hecho, pasan desde la hipnosis al trauma, del asombro a la indignación.

“No podía creer a mis ojos” es el comentario más común entre los testigos. “Todo estaba bien, hasta que ¡Zas! Fue como escuchar un disco que de repente se raye y la música termine en un terrible ruído. Quedé en choc. Me fui” cuenta una mujer. “No me dí cuenta de nada. Si trato de recordar, no me acuerdo de nada raro que haya pasado. De repente en ese momento me encontraba distraído” comenta un jóven. “Lo que pasó es preocupante e inadmisible” comenta indignada otra mujer. “¿Qué fue lo que pasó?” pregunta otra.

Hemos entrevistado al cientifico Emmet Brown, mejor conocido como Doc, quien en los años Ochenta interpretó a si mismo en las famosa trilogia “Volver al futuro”. ¿Quién mejor que él, para hacer luz sobre lo que está aconteciendo? (Lo llamamos por teléfono a su escondite latinoamericano, donde se refugió hace años huyendole a la Nasa, que quería utilizar sus descubrimientos con fines poco éticos. Pero esta es otra historia... )

- Señor Doc, en los Ochenta, en los tiempos de “Volver al futuro”, se pensaba que eso no era nada más que un cuento de ciencia ficción. Sin embargo, los hechos actuales insinuan la posiblidad de que sí sea posible el viaje en el tiempo. ¿Qué opina sobre eso, Doc?

- Cuando di a conocer al mundo mis descubrimientos sobre los viajes en el tiempo, a través de esas películas, nadie me creía. ¡Ni yo la verdad, ja ja ja! Pero hoy, aquí, están la pruebas: si no, como podría ser posible que unos cavernicolas se aparezcan hoy entre nosotros, viajando a través de miles y miles de años como si nada? Están entre nosotros. No se decir cuantos sean, o si es uno solo el que logra desplazarse en el tiempo, y que de repente se incorpora en diferentes cuerpos o se disfraza asumiendo el semblante de otras personas. Pero hay pruebas irrefutables, sobre todo cuando estas personas abren la boca y lo que sale son las palabras del cavernicola. Otra posibilidad es que tenga a su victima hipnotizada, para difundir sus mensajes de cavernicola a través de la voz de otros. Todavía estoy investigando sobre eso.

Agradeciendo a Doc por su opinión, volvemos a los acontecimientos de la Plaza Diego Ibarra. Dada la gran variedad de versiones sobre lo que pasó, por parte de quienes asistieron al hecho, recuperamos el registro audiovisual del miercoles 10 de octubre en la Plaza Diego Ibarra: ¡el avistamiento fue difundido por el canal televisivo del Estado! Aquí se lo describo.

Plaza Diego Ibarra, pleno centro de Caracas. Miercoles 10 de octubre, por la tarde noche. Muchísimas personas están reunidas en la plaza, siguiendo en la pantalla gigante lo que está pasando a pocos metros, en la sede del CNE: la proclamación del compañero Hugo Chávez como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el período 2013–2019, tras la victoria electoral del 7 de octubre (día en que el pueblo venezolano eligió seguir profundizando el proceso revolucionario). Terminada la transmisión desde el CNE, en la plaza empieza el concierto musical “Un canto por la victoria”. Varios artistas se van presentando en la tarima. Pero de repente ¡zas! Luifer, cantante de los Cadillac's, antes de ponerse a cantar, pronuncia un claro mensaje del cavernicola: “Señores, les hago una pregunta, rapidito. Aquí, en Caracas, en el valle de nosotros mismos, el valle de Caracas, en las casas: ¿quiénes mandan, quiénes tienen los pantalones? ¿LOS HOMBRES o las mujeres? ¿LOS HOMBRES o las mujeres? Esta noche, en representación de los machos ¡los que tenemos los pantalones! ¡los que podemos tener una, dos, tres, cuatro y cinco novias si nos da la gana! ¡Los que podemos rumbear y llegar a la hora que nos da la gana! Les vamos a cantar, los machos a las mujeres, este corito: para que sepan y respeten quienes son los que mandan!”

Ahora, muchas son las preguntas que nos hacemos:

¿Habían cavernicolas viajeros del tiempo en la organización del concierto, que permitiera similar apología al machismo aunque en contraste con los compromisos en tema de igualdad de género asumidos por la revolución y el presidente Chávez, quien hace rato se declaró feminista?
¿Fue un cavernicola viajero del tiempo que se incorporó dentro del organismo de Luifer?
¿Fue un cavernicola viajero del tiempo que asumío los semblantes de Luifer para poderse montar en la tarima?
¿Es Luifer uno de los cavernicolas viajeros del tiempo?
¿Es Luifer un cavernicola?

Qualquiera que sea la respuesta, hay que decir que los cavernicolas no nos intimidan. Ya los tenemos pillados.

A veces se aparecen hasta en las personas de mentes muy brillantes, y por eso, por el contraste, los detectamos rápidamente. Como aquel día en que un compañero de un movimiento popular (un tipo normalmente muy inteligente) se resistía antes la propuesta de empezar un trabajo sobre géneros dentro de la organización, sosteniendo que si las mujeres viven mejor cuando no se dan cuenta de que son discriminadas, lo mejor es que se queden sin darse cuenta (pero nunca diría lo mismo de un obrero).

Hay que reconocer que lo más triste es cuando el cavernicola se incorpora dentro del cuerpo de una mujer, y que a través de su voz niegue el hecho de que existan las discriminaciones de género. (En este caso increíblemente los cavernicolas se ponen sutiles, porque saben que asumir las opresiones es el primer paso para poderlas superar).

Hay veces en que el cavernicola hasta se asoma en la mente de una. ¡ZAPE GATO!

Pero repito, ya los tenemos pillados.
Las y los feministas, revolucionarias y revolucionarios, estamos creciendo. Y vamos a juntar fuerzas, esfuerzos y formación porque así es que profundizaremos la revolución: porque sin feminismo no hay socialismo, porque el poder popular sólo se construye con la participación conjunta y equitativa de hombres y mujeres.
A los y las cavernicolas se le da la oportunidad de reflexionar, tomar conciencia, asumir sus errores, corregirse y entrar en el siglo XXI. Ubiquense, o se van a quedar solitos en el pasado, en sus cuevas.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Tantos poetas alrededor mío, y yo sin saberlo

por TULA

Eran la siete y media de la mañana de un jueves cualquiera. Sentada en mi pupitre, trataba de que la profe no se diera cuenta de que me estaba durmiendo: el libro de literatura abierto al frente mío, y yo sosteniéndome la cabeza con las manos en las sienes, como si estuviera concentrada en la lectura. Con un poquito de suerte y con la ayuda de mi larga pollina, calculaba yo que la profe no podía notar si tenía los ojos cerrados o no. (¡Es que la película de anoche estaba tan buena! ¡Una de zombis!Y terminé acostándome muy tarde. Y ahora heme aquí, la zombi soy yo.)
Mis manos, con las que me sostengo la cabeza, me tapan un poquito los oídos y la voz de la profe me llega como adentro de un acuario. Está hablando de poesía. Esto me da más sueño aún.
- La poesía habla mucho por imágenes, para llegar directamente a nuestra alma – dice la profe – leemos pocas palabras y de inmediato se nos forma una imagen en la cabeza. No se necesitan descripciones minuciosas, la mayoría de las veces la poesía solo nos sugiere una imagen: leemos de “velas en el mar” y ya a nosotros se nos forma la imagen de unos barcos, no sólo de sus velas sino del barco entero, con todas sus partes.
Uhi sí, a mí eso me gustaría en este momento: estar frente al mar meciéndome en una hamaca y mirando a los barquitos, con vela o sin vela. ¡Qué riiico sería! Pero nada, aquí estoy en el salón de clases, durmiéndome.
Y la profe que sigue con sus explicaciones:
- Eso que acabo de mencionar se llama “sinécdoque” SI-NÉC-DO-QUE - (ya se, sin mirarla, que se dio vuelta para escribirlo en la pizarra, y sigue con su explicación) – sin darnos cuenta, muchas veces la utilizamos en nuestro lenguaje cotidiano. Una de sus formas es cuando para decir algo, nombramos sólo una parte de este objeto. Si digo “estoy buscando un techo” en realidad estoy buscando algo más que un techo: estoy buscando una casa, con su techo y también sus paredes. A alguien se le ocurre otro ejemplo? En el que se nombre una parte para designar el todo? A ver, a ver...-
Yo lo que pienso es “por favor, por favor, que no me llame a mí, por favor por favor”.
Juancho sorprende a todo el salón: - ¡a mí, profe, se me ocurre un ejemplo de eso! -
Repito, asombro general, porque Juancho es un tipo que nunca interviene en las clases. ¿Qué habrá comido por desayuno? me pregunto yo.
Y Juancho: - ¡ Una sinécdoque es por ejemplo cuando los hombres les decimos “culitos” a las mujeres!-
Risas generales. Juancho es un provocador. Ya se me quitó el sueño.
La profe habla tranquila, como si nada: - Esto es un ejemplo perfecto, Juan Carlos. Así mismo: la parte por el todo. La imagen es bien clara.
Más risas en el salón. - ¡Profe, tantos poetas alrededor mío y yo sin saberlo, ja ja ja! - Esta es Mayra, que no para de reírse.
La poesía habla por imágenes, había dicho la profe. Y de pronto me imagino una calle llena de gente caminando, pero al observar mejor, sólo hay hombres caminando, y entre uno y otro, algo flotando a poco menos de un metro de altura: tantos traseros. Así solos: sin piernas ni tronco, ni brazos, ni cabeza, ni rostros. La imagen es grotesca y me da una sensación de malestar. Ya estoy bien despierta, y decido decir mi opinión:
- Me parece muy injusta esa expresión. De un lado, porque el culo, ups, quiero decir: el trasero, lo tienen los hombres también, y sin embargo nosotras no los llamamos así, ni “culos” ni “culitos”... - digo.
Rosa me interrumpió, completando ese pensamiento: - … Es cierto, y tampoco decimos que este o ese otro chico es “MI culito” como fuera mi propiedad, un objeto mío que yo agarro cuando quiero. ¡Nosotras ni somos objetos, ni somos propiedad de nadie! ¡Somos personas!
Una mezcla de aplausos y silbidos invade el salón.
- Mayra ¡tú sí eres exagerada! ¡Yo a mi novia le digo “mi culito” pero así con cariño, ja ja ja! - a hablar fue Luis.
- No, vale, eso es despectivo, lo podemos usar cuando hablamos entre nosotros pero no frente a las chicas porque se molestan – dice Jonathan, guiñando el ojo.
No puedo dejar de intervenir nuevamente, me parece que de este debate dependen muchas cosas importantes: - Epa gente, no sean brutos, nosotras no somos “culitos”: al igual que ustedes, somos seres pensantes, personas únicas e irrepetibles, cada una con sus ideas, su personalidad, sus sueños y no pueden reducirnos a una parte de nuestro cuerpo. -
Aplausos. Me pongo de pie y hago reverencias: gracias, gracias...
La profe retoma la palabra: - Bueno, chicas y chicos, antes que nada quiero agradecer a Juan Carlos por haber despertado su interés por la clase de literatura. Y antes que termine la hora, quiero retomar los hilos de su debate, que mucho tiene a ver con esta clase, para dejarles esta reflexión... -
A pesar de su tono aburrido, la profe termina diciendo algo que me gusta: - “Poesía” significa “creación” y a través del lenguaje creamos día a día un mundo. Al nacer, llegamos a una sociedad creada o perpetrada por quienes nos antecedieron: pero es a nosotros y a nosotras que nos toca darnos cuenta de lo que está bien o que está mal, y tratar de cambiarlo. Eso tiene que ver con las palabras también. Al crecer en esta sociedad, aprendemos su lenguaje: un lenguaje que muchas veces refleja las injusticias del sistema y en el reflejarla las sigue perpetrando, las recrea día a día. Las palabras no son neutrales: pueden liberar o pueden discriminar. Y en ese sentido, todas y todos podemos ser poetas, creadores y creadoras: hay que preguntarnos como queremos que sea el mundo que queremos construir, para ir lo creando también a través de nuestro lenguaje. Si seguimos diciendo “culos” y “culitos” para referirnos a seres humanos de sexo femenino, estamos reduciendo su humanidad, estamos reduciendo a las mujeres a una parte del cuerpo humano, ignorando todo lo que es su manera de pensar, de sentir, de ser, es decir: estamos menospreciando su humanidad. Eso pasa porque nacemos y crecemos en una sociedad machista, y eso es el lenguaje que nos han enseñado. Pero al repetirlo estamos poniendo nuevamente las bases machistas para el futuro. Al contrario, al darnos cuenta de esa injusticia podemos cambiar la situación, dejando de utilizar el lenguaje machista para romper este círculo vicioso y poner las bases de una sociedad donde no haya discriminación de género.”
Y terminó con una frase muy bonita, de un poeta, un tal Paco Ibañez. Con esta frase me gustaría hacer un mural grandote: - La poesía es un arma cargada de futuro -.


viernes, 22 de octubre de 2010

LAS MANOS PELUDAS DE CARACAS

por EL CUARTO DE TULA


Un lugar cualquiera de Caracas. Una mujer camina por la calle, rumbo a su casa. Son las dos de la tarde, las diligencias necesarias no le han permitido almorzar todavía, pero anda concentrada en sus preocupaciones, pensando en todo lo que le queda por hacer antes que se termine (demasiado rápidamente) el día.
Pero, de pronto, algo la saca abruptamente de sus reflexiones: ¡PAAAH! ¡Un manotazo en la nalga!
La mujer se reincorpora del asombro, ve las espaldas de dos hombres encima de una moto y es cuestión de fracciones de segundos: no hay duda que fue el pasajero de la moto quien lanzó ese manotazo, el mismo además lo confirma al darse vuelta con mirada pícara. Es automático el improperio de protesta que sale de la voz enojada y rabiosa de la mujer: “¡¡# @&*‼”. La moto se va, un vecino mira en silencio la escena.
Rabia. Impotencia. La mujer comentará a sus amigas y amigos lo que le ha pasado, para luego enterarse de que eso “es muy común”, “una amiga me contó lo mismo”, “a mí también me pasó y me dio mucha, pero mucha rabia”, “cuando tenía 11 años me pasó algo parecido y me quedé muy asustada, pero no se lo quise contar a nadie porque me daba pena y miedo al mismo tiempo”. La rabia y la impotencia crecen.

A ti que lees estas líneas:
• ¿Te pusiste a reír? ¿Piensas que es una tontería, que fue “sólo un manotazo”? El cuerpo de una mujer no es un objeto sexual que está a disposición de quien quiera tocarlo. Cada mujer tiene el derecho a decidir sobre su cuerpo y su sexualidad, sobre cuando quiere ser tocada o no, y por quién. Cuando no hay consentimiento de la mujer, es violencia sexual, así como lo reconoce la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en su art. 15:

“Violencia sexual: Es toda conducta que amenace o vulnere el derecho de la mujer a decidir voluntaria y libremente su sexualidad, comprendiendo ésta no sólo el acto sexual, sino toda forma de contacto o acceso sexual, genital o no genital, tales como actos lascivos, actos lascivos violentos, acceso carnal violento o la violación propiamente dicha.”

• ¿Te recordaron alguna experiencia parecida, renovándote la arrechera? Está bien, pues la digna rabia es el primer paso para luchar contra todo tipo de atropello, cómo decía el Che: "...y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario." Y de una revolucionaria, agregamos nosotras.

¿Qué hacer?
No seamos testig@s pasiv@s, intervengamos. Hablemos del tema. Si somos mujeres, no nos avergoncemos. Denunciemos. Organicémonos. Si somos hombres, pongámonos en los zapatos de quiénes por ser mujeres, niñas, muchachas, han sido o pueden ser atacadas de esta manera, tocadas sin su voluntad, violadas en su intimidad corpórea. No busquemos soluciones bajo la misma óptica patriarcal, del tipo “a mí mujer/ a mi hija no me la toca nadie”, “vamos a caerle al tipo que hizo eso”. El reto está en construir una sociedad diferente. Démosle, pues.

viernes, 15 de enero de 2010

¿Y dónde está la discriminación? La tengo aquí, en la punta de la lengua

por El Cuarto de Tula

El sexismo es la discriminación hacia la mujer por el solo hecho de ser mujer: el hombre es lo máximo y la mujer, por ser mujer, es algo imperfecto e inferior. Mucha gente piensa que el sexismo sea algo del pasado, de cuando el nacimiento de una niña era vivido como una desgracia, o algo de culturas lejanas y muy diferentes de la nuestra: mujeres obligadas a esconderse detrás de un burqa, ese vestido que tapa por completo el cuerpo, desde la cabeza hasta los pies (en Afganistán) o a las cuáles se practica la mutilación genital femenina para que no puedan sentir placer sexual y se acuesten sólo con quién deben, o sea el esposo (en algunos países de África e Medio Oriente). Sin duda tenemos que luchar juntas y juntos con todas las mujeres que se encuentran en esas situaciones, y sin dejar que sean manipuladas por los intereses (machistas) del capital y del imperialismo: recordemos que entre las excusas por las cuales Estados Unidos invadió Afganistán, estaba la misión “para salvar a la mujer” de la opresión ejercida en su contra por parte del régimen talibán; sin embargo la situación de las mujeres afganas, tras los años de ocupación militar estadounidense, no ha mejorado para nada.
Pero probemos ahora a mirar aquí, alrededor nuestro. ¿Vivimos, hombres y mujeres, en condiciones de paridad? Tratemos de analizar algo que hacemos todos los días: hablar. A través de las palabras, sin darnos cuenta, estamos reflejando y reproduciendo la forma de pensar, de sentir y de actuar colectiva, de nuestra cultura. ¿Es nuestra cultura libre de sexismo? Vamos a ver.
1) FEMENINO ES PEOR. Vean ustedes una pequeña muestra de cómo cambia el significado de ciertas palabras, al declinarlas al masculino o al femenino:

ZORRO: héroe justiciero
ZORRA: … AVENTURERO: arriesgado, valiente
AVENTURERA: …
PERRO: mejor amigo del hombre
PERRA: … HOMBRE PÚBLICO: personaje prominente; funcionario público
MUJER PÚBLICA: …
2) LAS MUJERES NO EXISTEN. No hay problemas en denominar al femenino las profesiones consideradas “inferiores”: secretaria, enfermera, maestra… pero, sí hay resistencia cuando se trata de profesiones “de más prestigio” o que implican un cierto grado de poder sobre otros: no se habla de médicas, ni de ingenieras, ni de arquitectas o magistradas…
3) LAS MUJERES SON INVISIBLES.
- Niños, tomen su cuaderno y su lápiz y escriban todos… Pero, María, ¿no me escuchaste?
- Yo soy una niña.
Nuestra Constitución, en 1999, incluyó la perspectiva de género: ya no se habla sólo de “ciudadanos”, sino de “ciudadanas y ciudadanos”. Las mujeres ya no somos invisibles, para la Carta Magna. Pero mucho trabajo nos queda por hacer, en lo cotidiano: porque es en el día a día que hablamos y hablamos, reflejando con el lenguaje nuestra cultura. La reflejamos y la reproducimos: si hay algo equivocado, y no hacemos algo para el cambio, somos cómplices. Ser conscientes del sexismo presente en nuestra manera de hablar, es un primer paso.
Por: Tula