Si Eva hubiera escrito el Génesis
¿cómo sería la primera noche de amor del género humano?
Eva hubiera puesto algunos puntos sobre las ies
quizás, digo yo, no sé
hubiera aclarado que ella no nació de ninguna costilla
que no conoció a ninguna serpiente
que no ofreció nunca ninguna manzana a nadie
y que nadie le dijo "parirás con dolor y tu marido te dominará"
y que todo eso, diría Eva, no son más que calumnias
que Adán contó a la prensa.

E. Galeano

viernes, 12 de octubre de 2012

¡¡¡INCREIBLE: CAVERNICOLAS EN EL SIGLO XXI!!!


por Tula

Viajar en el tiempo ha sido un deseo recurrente de la humanidad, así como flotar en el aire desafiando la ley de gravedad, o teletransportarse de un lugar a otro con un simple chasquido de dedos.
¿Quién no lo ha probado, alguna vez? y nada que resulte. ¡Pero ellos sí fueron capaces! ¡INCREIBLE! ¡Unos cavernicolas, viajeros del tiempo!

Hay avistamientos casi a diario pero a veces pasan inobservados por escasez de testigos. Otros avistamientos han sido más eclatantes, debido a que se realizaron frente a grandes concentraciones de personas. Uno de estos, precisamente, ocurrió el pasado 10 de octubre en la Plaza Diego Ibarra, en pleno centro de Caracas, en horas de la noche. Las reacciones de las personas que presenciaron el hecho, pasan desde la hipnosis al trauma, del asombro a la indignación.

“No podía creer a mis ojos” es el comentario más común entre los testigos. “Todo estaba bien, hasta que ¡Zas! Fue como escuchar un disco que de repente se raye y la música termine en un terrible ruído. Quedé en choc. Me fui” cuenta una mujer. “No me dí cuenta de nada. Si trato de recordar, no me acuerdo de nada raro que haya pasado. De repente en ese momento me encontraba distraído” comenta un jóven. “Lo que pasó es preocupante e inadmisible” comenta indignada otra mujer. “¿Qué fue lo que pasó?” pregunta otra.

Hemos entrevistado al cientifico Emmet Brown, mejor conocido como Doc, quien en los años Ochenta interpretó a si mismo en las famosa trilogia “Volver al futuro”. ¿Quién mejor que él, para hacer luz sobre lo que está aconteciendo? (Lo llamamos por teléfono a su escondite latinoamericano, donde se refugió hace años huyendole a la Nasa, que quería utilizar sus descubrimientos con fines poco éticos. Pero esta es otra historia... )

- Señor Doc, en los Ochenta, en los tiempos de “Volver al futuro”, se pensaba que eso no era nada más que un cuento de ciencia ficción. Sin embargo, los hechos actuales insinuan la posiblidad de que sí sea posible el viaje en el tiempo. ¿Qué opina sobre eso, Doc?

- Cuando di a conocer al mundo mis descubrimientos sobre los viajes en el tiempo, a través de esas películas, nadie me creía. ¡Ni yo la verdad, ja ja ja! Pero hoy, aquí, están la pruebas: si no, como podría ser posible que unos cavernicolas se aparezcan hoy entre nosotros, viajando a través de miles y miles de años como si nada? Están entre nosotros. No se decir cuantos sean, o si es uno solo el que logra desplazarse en el tiempo, y que de repente se incorpora en diferentes cuerpos o se disfraza asumiendo el semblante de otras personas. Pero hay pruebas irrefutables, sobre todo cuando estas personas abren la boca y lo que sale son las palabras del cavernicola. Otra posibilidad es que tenga a su victima hipnotizada, para difundir sus mensajes de cavernicola a través de la voz de otros. Todavía estoy investigando sobre eso.

Agradeciendo a Doc por su opinión, volvemos a los acontecimientos de la Plaza Diego Ibarra. Dada la gran variedad de versiones sobre lo que pasó, por parte de quienes asistieron al hecho, recuperamos el registro audiovisual del miercoles 10 de octubre en la Plaza Diego Ibarra: ¡el avistamiento fue difundido por el canal televisivo del Estado! Aquí se lo describo.

Plaza Diego Ibarra, pleno centro de Caracas. Miercoles 10 de octubre, por la tarde noche. Muchísimas personas están reunidas en la plaza, siguiendo en la pantalla gigante lo que está pasando a pocos metros, en la sede del CNE: la proclamación del compañero Hugo Chávez como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el período 2013–2019, tras la victoria electoral del 7 de octubre (día en que el pueblo venezolano eligió seguir profundizando el proceso revolucionario). Terminada la transmisión desde el CNE, en la plaza empieza el concierto musical “Un canto por la victoria”. Varios artistas se van presentando en la tarima. Pero de repente ¡zas! Luifer, cantante de los Cadillac's, antes de ponerse a cantar, pronuncia un claro mensaje del cavernicola: “Señores, les hago una pregunta, rapidito. Aquí, en Caracas, en el valle de nosotros mismos, el valle de Caracas, en las casas: ¿quiénes mandan, quiénes tienen los pantalones? ¿LOS HOMBRES o las mujeres? ¿LOS HOMBRES o las mujeres? Esta noche, en representación de los machos ¡los que tenemos los pantalones! ¡los que podemos tener una, dos, tres, cuatro y cinco novias si nos da la gana! ¡Los que podemos rumbear y llegar a la hora que nos da la gana! Les vamos a cantar, los machos a las mujeres, este corito: para que sepan y respeten quienes son los que mandan!”

Ahora, muchas son las preguntas que nos hacemos:

¿Habían cavernicolas viajeros del tiempo en la organización del concierto, que permitiera similar apología al machismo aunque en contraste con los compromisos en tema de igualdad de género asumidos por la revolución y el presidente Chávez, quien hace rato se declaró feminista?
¿Fue un cavernicola viajero del tiempo que se incorporó dentro del organismo de Luifer?
¿Fue un cavernicola viajero del tiempo que asumío los semblantes de Luifer para poderse montar en la tarima?
¿Es Luifer uno de los cavernicolas viajeros del tiempo?
¿Es Luifer un cavernicola?

Qualquiera que sea la respuesta, hay que decir que los cavernicolas no nos intimidan. Ya los tenemos pillados.

A veces se aparecen hasta en las personas de mentes muy brillantes, y por eso, por el contraste, los detectamos rápidamente. Como aquel día en que un compañero de un movimiento popular (un tipo normalmente muy inteligente) se resistía antes la propuesta de empezar un trabajo sobre géneros dentro de la organización, sosteniendo que si las mujeres viven mejor cuando no se dan cuenta de que son discriminadas, lo mejor es que se queden sin darse cuenta (pero nunca diría lo mismo de un obrero).

Hay que reconocer que lo más triste es cuando el cavernicola se incorpora dentro del cuerpo de una mujer, y que a través de su voz niegue el hecho de que existan las discriminaciones de género. (En este caso increíblemente los cavernicolas se ponen sutiles, porque saben que asumir las opresiones es el primer paso para poderlas superar).

Hay veces en que el cavernicola hasta se asoma en la mente de una. ¡ZAPE GATO!

Pero repito, ya los tenemos pillados.
Las y los feministas, revolucionarias y revolucionarios, estamos creciendo. Y vamos a juntar fuerzas, esfuerzos y formación porque así es que profundizaremos la revolución: porque sin feminismo no hay socialismo, porque el poder popular sólo se construye con la participación conjunta y equitativa de hombres y mujeres.
A los y las cavernicolas se le da la oportunidad de reflexionar, tomar conciencia, asumir sus errores, corregirse y entrar en el siglo XXI. Ubiquense, o se van a quedar solitos en el pasado, en sus cuevas.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Tantos poetas alrededor mío, y yo sin saberlo

por TULA

Eran la siete y media de la mañana de un jueves cualquiera. Sentada en mi pupitre, trataba de que la profe no se diera cuenta de que me estaba durmiendo: el libro de literatura abierto al frente mío, y yo sosteniéndome la cabeza con las manos en las sienes, como si estuviera concentrada en la lectura. Con un poquito de suerte y con la ayuda de mi larga pollina, calculaba yo que la profe no podía notar si tenía los ojos cerrados o no. (¡Es que la película de anoche estaba tan buena! ¡Una de zombis!Y terminé acostándome muy tarde. Y ahora heme aquí, la zombi soy yo.)
Mis manos, con las que me sostengo la cabeza, me tapan un poquito los oídos y la voz de la profe me llega como adentro de un acuario. Está hablando de poesía. Esto me da más sueño aún.
- La poesía habla mucho por imágenes, para llegar directamente a nuestra alma – dice la profe – leemos pocas palabras y de inmediato se nos forma una imagen en la cabeza. No se necesitan descripciones minuciosas, la mayoría de las veces la poesía solo nos sugiere una imagen: leemos de “velas en el mar” y ya a nosotros se nos forma la imagen de unos barcos, no sólo de sus velas sino del barco entero, con todas sus partes.
Uhi sí, a mí eso me gustaría en este momento: estar frente al mar meciéndome en una hamaca y mirando a los barquitos, con vela o sin vela. ¡Qué riiico sería! Pero nada, aquí estoy en el salón de clases, durmiéndome.
Y la profe que sigue con sus explicaciones:
- Eso que acabo de mencionar se llama “sinécdoque” SI-NÉC-DO-QUE - (ya se, sin mirarla, que se dio vuelta para escribirlo en la pizarra, y sigue con su explicación) – sin darnos cuenta, muchas veces la utilizamos en nuestro lenguaje cotidiano. Una de sus formas es cuando para decir algo, nombramos sólo una parte de este objeto. Si digo “estoy buscando un techo” en realidad estoy buscando algo más que un techo: estoy buscando una casa, con su techo y también sus paredes. A alguien se le ocurre otro ejemplo? En el que se nombre una parte para designar el todo? A ver, a ver...-
Yo lo que pienso es “por favor, por favor, que no me llame a mí, por favor por favor”.
Juancho sorprende a todo el salón: - ¡a mí, profe, se me ocurre un ejemplo de eso! -
Repito, asombro general, porque Juancho es un tipo que nunca interviene en las clases. ¿Qué habrá comido por desayuno? me pregunto yo.
Y Juancho: - ¡ Una sinécdoque es por ejemplo cuando los hombres les decimos “culitos” a las mujeres!-
Risas generales. Juancho es un provocador. Ya se me quitó el sueño.
La profe habla tranquila, como si nada: - Esto es un ejemplo perfecto, Juan Carlos. Así mismo: la parte por el todo. La imagen es bien clara.
Más risas en el salón. - ¡Profe, tantos poetas alrededor mío y yo sin saberlo, ja ja ja! - Esta es Mayra, que no para de reírse.
La poesía habla por imágenes, había dicho la profe. Y de pronto me imagino una calle llena de gente caminando, pero al observar mejor, sólo hay hombres caminando, y entre uno y otro, algo flotando a poco menos de un metro de altura: tantos traseros. Así solos: sin piernas ni tronco, ni brazos, ni cabeza, ni rostros. La imagen es grotesca y me da una sensación de malestar. Ya estoy bien despierta, y decido decir mi opinión:
- Me parece muy injusta esa expresión. De un lado, porque el culo, ups, quiero decir: el trasero, lo tienen los hombres también, y sin embargo nosotras no los llamamos así, ni “culos” ni “culitos”... - digo.
Rosa me interrumpió, completando ese pensamiento: - … Es cierto, y tampoco decimos que este o ese otro chico es “MI culito” como fuera mi propiedad, un objeto mío que yo agarro cuando quiero. ¡Nosotras ni somos objetos, ni somos propiedad de nadie! ¡Somos personas!
Una mezcla de aplausos y silbidos invade el salón.
- Mayra ¡tú sí eres exagerada! ¡Yo a mi novia le digo “mi culito” pero así con cariño, ja ja ja! - a hablar fue Luis.
- No, vale, eso es despectivo, lo podemos usar cuando hablamos entre nosotros pero no frente a las chicas porque se molestan – dice Jonathan, guiñando el ojo.
No puedo dejar de intervenir nuevamente, me parece que de este debate dependen muchas cosas importantes: - Epa gente, no sean brutos, nosotras no somos “culitos”: al igual que ustedes, somos seres pensantes, personas únicas e irrepetibles, cada una con sus ideas, su personalidad, sus sueños y no pueden reducirnos a una parte de nuestro cuerpo. -
Aplausos. Me pongo de pie y hago reverencias: gracias, gracias...
La profe retoma la palabra: - Bueno, chicas y chicos, antes que nada quiero agradecer a Juan Carlos por haber despertado su interés por la clase de literatura. Y antes que termine la hora, quiero retomar los hilos de su debate, que mucho tiene a ver con esta clase, para dejarles esta reflexión... -
A pesar de su tono aburrido, la profe termina diciendo algo que me gusta: - “Poesía” significa “creación” y a través del lenguaje creamos día a día un mundo. Al nacer, llegamos a una sociedad creada o perpetrada por quienes nos antecedieron: pero es a nosotros y a nosotras que nos toca darnos cuenta de lo que está bien o que está mal, y tratar de cambiarlo. Eso tiene que ver con las palabras también. Al crecer en esta sociedad, aprendemos su lenguaje: un lenguaje que muchas veces refleja las injusticias del sistema y en el reflejarla las sigue perpetrando, las recrea día a día. Las palabras no son neutrales: pueden liberar o pueden discriminar. Y en ese sentido, todas y todos podemos ser poetas, creadores y creadoras: hay que preguntarnos como queremos que sea el mundo que queremos construir, para ir lo creando también a través de nuestro lenguaje. Si seguimos diciendo “culos” y “culitos” para referirnos a seres humanos de sexo femenino, estamos reduciendo su humanidad, estamos reduciendo a las mujeres a una parte del cuerpo humano, ignorando todo lo que es su manera de pensar, de sentir, de ser, es decir: estamos menospreciando su humanidad. Eso pasa porque nacemos y crecemos en una sociedad machista, y eso es el lenguaje que nos han enseñado. Pero al repetirlo estamos poniendo nuevamente las bases machistas para el futuro. Al contrario, al darnos cuenta de esa injusticia podemos cambiar la situación, dejando de utilizar el lenguaje machista para romper este círculo vicioso y poner las bases de una sociedad donde no haya discriminación de género.”
Y terminó con una frase muy bonita, de un poeta, un tal Paco Ibañez. Con esta frase me gustaría hacer un mural grandote: - La poesía es un arma cargada de futuro -.


domingo, 15 de abril de 2012

La dieta del oído

por Tula

Hace unos días estaba yo conversando con un amigo artesano. Se acercaba la hora del almuerzo, nuestros estómagos roncaban e impusieron el tema de conversación: la comida, obviamente.
“Me convenzo cada vez más – le decía yo – que somos lo que comemos: el alimento es nuestra gasolina y se transforma en nuestros pensamientos, palabras y acciones. Si comemos sano, pensamos, hablamos y actuamos de manera sana. Si comemos comida chatarra, nuestros pensamientos, palabras y acciones serán chatarras también.”
“Eso es cierto – me contestaba él – pero yo creo que la cosa va aún más allá. La comida no nos entra sólo por la boca, sino por todos los sentidos: los ojos, los oídos, el tacto, el olfato. Todo lo que nos rodea nos alimenta de alguna manera.”
Y así filosofando, caminábamos en una asoleada y un poco polvorienta avenida Andrés Bello. Las camionetas pasaban al lado, cada una con su propia banda sonora a todo volumen, que por breves ratos nos envolvía como una nube musical.
Me despedí del pana y seguí pensando en todo eso. Si el alimento - lo que me nutre y que se convertirá en mis pensamientos y acciones - también entra por los oídos, ¿qué me están queriendo dar de comer, cuando me monto en una camioneta con su música a todo volumen?
Parece que lo que más pasan esas rockolas son canciones comerciales de contenido machista.
El reggaeton es el más descarado. Justo hace un tiempo recuerdo haber escuchado, subiendo desde la Guaira en una camioneta, un entero disco donde la canción más suave decía “pégala, azótala...” . Además de la violencia, en todas las canciones la mujer aparecía sólo como un objeto del placer sexual del hombre. Y, ojo, no se trata de una cuestión moralista: el tema no es que la canción hable de sexo, sino la manera en que lo hace, y la imagen de la mujer que el reggaeton, en su gran mayoría, refleja y reproduce: un objeto, un cuerpo para el disfrute ajeno.
Mi amada salsa tampoco se salva, está salpicada también de contenidos sexistas. ¿Quién no cantó ese lindo elogio de la pereza que es “No hago más na'”? Qué pena darse cuenta que el tipo de la canción se queda echado en una hamaca todo el día porque quien le cocina y le sirve es “su” mujer: “qué bueno es vivir así, viviendo sin trabajar/señores si yo estoy declarado en huelga/qué mi mujer me mantenga ¿oíste?”. Mientra Ismael Rivera canta “casi que patriarcal, viendo a mi perro guardar a mi tesoro y a mi mujer, qué inmenso/ qué inmenso, qué inmenso, ser el dueño de la finca y la mujer” . Y el Sexteto Juventud: “por una mujer no se va a la cárcel, sólo la vieja vale de verdad”.
Y ni hablar de la música romántica: sin ti no soy nada, cantan las mujeres. Y: “mala de ti, pobre de mí”, cantan muchos boleros y vallenatos.
Por suerte, aunque no sean la mayoría, también existen reggaetones, salsas, baladas, boleros y vallenatos que tienen un contenido diferente. Porque no se trata de ritmos, sino de contenidos.
El lenguaje no es casual ni es neutro. De una lado refleja el machismo que está en la sociedad, pero por otro lado lo sigue perpetrando, y con una herramienta bien poderosa que son los ritmos pegajosos, que se te pegan, y hasta te sorprendes a tararearlos (y te apenas y miras a los lados para ver si alguien se dio cuenta).
Ese es el alimento diario que entra por nuestros oídos. Me hace recordar a un libro y una película de hace unos años, “Alta fidelidad” en la que un chico apasionado de música se preguntaba si todos sus fracasos sentimentales se debían a las canciones de música pop que escuchaba desde pequeño, y que no hacían otra cosa que hablar de corazones rotos y de sufrimientos por amor.
Si nos alimenta lo que escuchamos ¿queremos construir un mundo mejor, una sociedad más justa y vamos a seguir tarareando canciones machistas?

Y aquí viene la pregunta de siempre: ¿qué podemos hacer? ¡Se aceptan sugerencias!
Por mi parte, creo que un buen punto de partida es tomar conciencia de todo esto.
Conversar.
Jugar a cambiar las letras.
Boicotear la música discriminatoria.
Y todo esto, con más fuerza, desde nuestra radio comunitaria.

martes, 15 de noviembre de 2011

La revolución también se hace por teléfono

por Tula

En la Venezuela Bolivariana, en esta nueva sociedad en construcción, a las mujeres aún no se le ha reconocido el derecho a decidir sobre su propia vida y su proprio cuerpo. Las mujeres no tenemos derecho a elegir cuando ser madres y cuando no. ¿Qué pasa cuando una mujer se encuentra en la situación de un embarazo no deseado? Muchísimas mujeres deciden interrumpirlo aunque sea algo illegal y tengan que hacerlo de manera clandestina. Algunas tienen una situación económica que les permiten hacerlo en condiciones más o menos seguras, en una clínica o en el exterior. Las que no cuentan con recursos económicos, la gran mayoría, lo hacen en condiciones de riesgo: algunas quedan con discapacidades permanentes debido a un aborto mal practicado. Otras, simplemente, se mueren.
Todas están solas.
Pero la situación ha cambiado gracias a la valiente iniciativa de un colectivo feminista que desde mayo atiende por teléfono a la Línea Aborto Información Segura 0426 1169496. Ese colectivo, no practica abortos. Pero defiende el derecho a la información de las mujeres que se encuentren ante un embarazo no deseado. El objetivo es evitar las tantas muertes que se deben a abortos realizados en condiciones de riesgo, por no conocer cuales son los procedimientos seguros (en media, cada año mueren 80.000 mujeres en el mundo, por complicaciones de un aborto inseguro).
Las compañeras de la Línea proporcionan las mismas informaciones que puedes encontrar en internet. Pero hace una gran diferencia poder tener interlocutoras, a las cuales hacer preguntas, y que van a estar pendientes de tí. Una mujer que decida interrumpir un embarazo no deseado, ya no está tan sola.
La iniciativa de las compañeras es muy valiosa y ha logrado poner en el tapete el debate sobre el aborto, poniendo en evidencia que se trata de un tema de salud pública, que el Estado todavía no ha querido reconocer como tal, a pesar de las propuestas y peticiones que desde hace años le vienen entregando organizaciones y movimientos sociales y populares. Esa parte del código penal quedó intacta frente a la reforma de 2005, junto con toda una serie de artículos aberrantes. Hay quienes dicen que es un tema “incómodo” y que haría “perder votos”.
Frente a esta situación, las mujeres revolucionarias no se quedan de brazos cruzados esperando que el Estado asuma sus responsabilidades, mientras muchas hermanas siguen muriéndose. La revolución se hace desde abajo y ¿por qué no? También por teléfono.



En los países donde el aborto ha sido legalizado y es seguro y gratuito, eso no ha comportado un aumento de los abortos (entre otros, Cuba), ya que viene acompañado de programas integrales de educación sexual que previenen los embarazos no deseados.
La salud es un derecho, y ser madre debería ser una elección, no un destino inevitable. Para eso se hacen imprescindibles: la educación sexual (garantizar el conocimiento, para poder tomar decisiones sobre sexualidad y reproducción); el fácil acceso a los anticonceptivos (para evitar embarazos no deseados y por ende evitar abortos);- el aborto legal, seguro y gratuito (para garantizar el derecho de las mujeres a la vida y a la salud, para no ser discriminadas, para evitar lesiones permanentes. Para no morir. )

lunes, 26 de septiembre de 2011

Un día de terror en la Maternidad

por EL CUARTO DE TULA


¡Hola Tula! ¿Cómo estás? Aquí te cuento una historia del horror, que viví hace no mucho, un par de día después de haber dado a luz a mi bebé hermoso. Tengo 21 años, y es mi primer bebé. Desde que supe que estaba embarazada, estuve investigando mucho sobre la posiblidad de parir en la casa. Hablé con varios doctores sobre los beneficios y los riesgos del parto “extrahospitalario”, como es llamado el parto en casa. Para parir en casa, me preparé en todo mi embarazo: hice ejercicios, seguí una alimentación estricta. Mi última consulta, unos días antes de dar a luz, había sido con un doctor de la Maternidad Concepción Palacios. Él me dió “el visto bueno” para parir en la casa y me contó que había todo un movimiento de medicos, medicas y obstetras, a nivel mundial, que está retomando la importancia del parto extrahospitalario. “El parto es un proceso natural, no un proceso médico. Y por eso, menos intervenga el médico, mejor. Sólo tiene que estar para intervenir en caso de necesidad.”me dijo. También me advirtió que muy pocos médicos están conciente de eso, porque muy pocos conocen los beneficios reales del parto en un ambiente cálido, cómodo y con la presencia de las personas más cercanas a la parturienta.
Pocos días después, parí en mi casa, sin problemas, con la ayuda de una partera de confianza y con la presencia de mi mamá, y nació mi hermoso bebé.
Al segundo día de haber dado a luz, me sentía muy bien pero quería hacerme un chequeo, para que me confirmaran que todo estaba bien. Me fui tempranito para la Maternidad Concepción Palacios, junto con mi bebé y mi mamá. Pero al llegar, cuando expliqué que había tenido un parto extrahospitalario y que quería hacerme un chequeo, el personal del hospital me empezó a mirar como a una loca.
Para hacerme los chequeos me hicieron esperar en una sala, junto con las parturientas, mientras mi mamá y mi bebé (de dos días de nacido) tuvieron que quedarse afuera. A las parturientas las tenían en ese salón donde hacía un frío horrible, y ellas sólo con una pequeña batica muy ligera y unas cholitas. Y a mí eso me asombró y me dolió en el alma, porque el frío te dificulta el parto. Las doctoras que entraban en la sala les hablaban de manera golpeada y desagradable, diciendoles con voz dura: “démen sus papeles, pero sólo los necesario, que a mí los recibos del mercado no me interesan así que van guardando todos esos papelitos que tienen ahí y sólo me dan los que les pido!”. Cuando le digo a la doctora que había tenido un parto extrahospitalario hace dos días, que me sentía bien y que me quería hacer un chequeo, ella me preguntó si yo tenía fiebre, y yo le dije que no, que me sentía bien, y se fue (no sin mirarme como a una loca). Me hicieron esperar un largo tiempo, y yo veía a como trataban a las embarazadas, y pensaba que hace dos días estaba en su misma situación de dar a luz pero en un ambiente cálido, con la ayuda y la cercanía de mi familia. Me daba dolor ver a como estaban ellas, solas y con frío y me puse a llorar y quise salir de ahí, a ver a mi bebé que estaba afuera, con mi mamá. Mi mamá me calmó, y yo volví a entrar en la sala. Espere un tiempo más, y al final me atendió un doctor. En la sala también estaban otras doctoras y enfermeras. El doctor me preguntó, de mala manera: “y tú, por qué estás aquí?”. Yo le expliqué con calma, que tuve un parto extrahospitalario hace dos días, que me siento bien pero que quiero hacer un chequeo. Él me mira como con odio y me dice, duro: “¡¿y por qué pariste en tu casa?! ¡¿ acaso no te dió chance de llegar hasta el hospital?!” y luego, indicando la camilla ginecológica: “¡pon los muslos aquí!” me sentí tratar como si yo fuera un pedazo de pollo. Y él seguía: “¿eres de un pueblito, como para parir con parteras? ¡Eres una ignorante y una irresponsable!”. Y yo, ahí, tendida en la camilla. Sin decirme nada, él agarra el espéculo, y me lo metió con mucha violencia: fue muy duro, muy violento y muy rústico, y me dolió mucho. ¡Yo acababa de parir hace dos días! Empecé a llorar de dolor, y me sentí violada por él con el espéculo. Llorando, miré a las otras doctoras y enfermeras que estaban alrededor de la camilla, buscando ayuda pero todas me miraban, veían lo que el doctor me estaba haciendo y no decían nada. Y él seguía hablándome duro: “¡¿sabes que tienes un desgarre de tercer grado?! ¿y que le estás hechando?” yo le cuento las instrucciones que me dió mi partera. Y él sigue: “¿¿sabes que ésto se te está pudriendo?? y que te vamos a tener que meter puntos? ¿y que te vamos a tener que hacer un curetaje? Y que vas a tener que quedar hospitalizada por los menos por tres días, y sin el bebé, así que empieza a pensar como hacer, porque tampoco va a poderlo amamantar! Y ahora tienes que hacerte un ecosonograma! ”. Y el doctor se fue. Él nunca se presentó, y nadie quiso decirme su nombre, aunque yo lo pregunté varias veces.
Despúes de él, otra doctora me examinó, pero con más delicadeza, y con ironía me preguntaba: “¿y por qué conmigo no lloras, si te estoy haciendo lo mismo que el doctor?”. Y me decía que el ecosonograma mostraba que había restos de placenta y que tenía que quedar hospitalizada por lo menos por una semana, y cómo era posible que yo hiciera eso, que tenía suerte porque todo estaba mal. Luego entró otra doctora, y la que me estaba haciendo el eco le dijo: “mira, ésta es la del parto extrahospitalario”. Y la doctora recién entrada también me examina, y dice: “pero está muy bien, por tener dos días de haber dado a luz!” y la otra la manda a callar, pero la doctora recién entrada sigue: “lo que tienes es un desgarre muy leve, no tienes nada, y eso sana sólo. No amerita puntos. Los restos de placenta que tienes son normales y se van a salir solos.” Y me dijo que no había ninguna infección: de hecho, yo no tenía fiebre.
¡En ese momento me dí cuenta de que me habían estado mintiendo todo el tiempo, haciendome psicoterror!
Luego la primera doctora siguió con ese psicoterror: “tienes que esperar que salgan los resultados de los exámenes de sangre, a ver cuánto tiempo tienes que quedar hospitalizada.”
Mientras esperaba a que salieran los resultados, estuve averiguando para el registro del nacimiento de mi hijo, en otra parte del hospital. Y ahí, el personal me decía: “¡Ah, tú eres la del parto extrahospitalario!” como si lo hubiera sabido toda la Maternidad.
Cuando, a las seis de la tarde, me dieron los resultados de los éxamenes de sangre, llamé por teléfono a una doctora amiga de familia, y se los leí. Y ella me dijo que estaban bien, sólo tenía ligeramente altos los globulos blancos pero que eso era normal.
Pero, al mostrar los resultados a la doctora de la Maternidad, volvió el psicoterror: que yo tenía los globulos blancos demasiado altos y que me tenían que hospitalizar, por quince días porlomenos (cada vez aumentaba el número de días en que me iban a hospitalizar).
A este punto llamo a mi partera, y ella me tranquiliza, me dice que es normal lo de los glóbulos blancos, es normal lo de la placenta, y que siguiendo las instrucciones que ella me había dado, todo iba a salir bien.
Sin esperar más, no me dejé hospitalizar sin razón, no dejé que me hicieran nada y me fui para mi casa, con la sensación de haber pasado el peor día de mi vida. Yo, y mi pobre bebé también, porque no pudo comer en todo el día, ya que me hicieron estar dentro del hospital de las 10 de la mañana hasta las 6.30 de la tarde para esperar a los resultados, sabiendo que afuera estaba mi bebé recién nacido. Yo sufrí: me hicieron psicoterror, violentaron mis partes, me separaron del bebé a pesar de que es primordial el contacto entre madre y bebé recién nacido. Yo sufrí, y mi bebé también, porque no lo podía amamantar, estando yo alterada, temblando de rabia y de dolor por la violación con el espéculo. Fue horrible.
Al salir de eso, quise olvidarlo y disfrutar el compartir con mi bebé, y no pensar en todo lo malo que me hicieron ese día. Y ahora estoy reafirmada en mi opinión: que parir en la casa es lo mejor, si las condiciones son aptas.
La Maternidad Concepción Palacios tiene instalaciones de primera, sillones para que las parturientas se sienten más cómodas, un ambiente limpio y todo muy bien equipado. Pero la atención es del horror. Yo, antes, ni sabía que existía eso de la violencia obstétrica. Ahora que lo sé, siento que es necesario denunciarlo. ¿Qué puedo hacer?
Un abrazo,
Belinda Graterol.”


Querida Belinda,
con qué dolor leí tu relato. Eso no debería existir en ningún lugar del mundo, y menos en un país como Venezuela donde se trabaja a diario para la construcción del “buen vivir”. Porque a la base de un buen vivir, tiene que estar un “buen nacer” y un “buen parir”, en el que se respeten los derechos humanos.
El embarazo y el parto son procesos naturales, pero en los últimos 50 años son tratados como “enfermedades” y que como tales, sólo pueden ser atendidos por equipos de salud. Las mujeres parturientas dejan de ser protagonistas de su propio parto y se vuelven “pacientes”.
También los partos son vistos como una “producción en serie”, donde a las mujeres se les atiende una tras otra como piezas de una cadena de producción, sin importa como se sienten. Son sometidas a unas prácticas de rutina, como la episotomía (el “cortecito”) que se hace a todas cuando en realidad es controindicada en la gran mayoría de los casos. No pueden caminar, no comen, las aislan de sus familiares, le dan medicamentos para acelerar el parto. Sólo pueden parir acostadas, en una posición innatural para el parto.
Otras veces, el parto es visto como un negocio, como en las clínicas donde te hacen cesarías aunque no lo necesites, porque “son más rápidas” y les permiten cobrarle más al Seguro.
Hace unos años se está tratando de impulsar en Venezuela el “parto respetado” o “parto humanizado” (o re-humanizado), pero las prácticas violentas y de eccesiva medicalización son tan arraigadas que la situación no va a cambiar de un día con otro. Tampoco va a cambiar sólo con una remodernización de las instalaciones de la Maternidad.
En realidad, es un derecho de la mujer parir adónde se sienta más segura, y con la menor intervención médica posible, “...para una mujer de bajo riesgo, esto puede ser en la casa, en una maternidad pequeña o quizas en una gran maternidad de un gran hospital.[...]Para que un parto domiciliario sea atendido correctamente, sólo se necesitan unas mínimas preparaciones: que haya agua limpia, que la habitación tenga temperatura óptima, que haya ropa y toallas calientes para arropar al recién nacido y mantenerlo caliente, y que haya facilidades de transporte en caso de necesidad.” (Organización Mundial de la Salud, Cuidado del parto normal: una guía práctica, 1996).
Tú no sólo viviste violencia obstétrica y ginecológica, sino también violencia psicológica e institucional, todas incluidas en la “Ley Orgánica Sobre el Derecho de la Mujer a una Vida Libre de Violencia”. Tienes el derecho de denunciar lo que te pasó, también para que se tomen medidas más fuertes para que eso no se vuelva a repetir.
Para denunciar eso, tienes que ir a la Fiscalía General de la República, en la oficina de Atención a la Víctima, en la Avenida Urdaneta. Puede ser útil de que vayas con una constancia o un informe del médico que te había dado el visto bueno para parir en la casa considerando las condiciones higienicas y sanitarias, la presencia de la partera y la facilidad de transporte en caso de necesidad.
También es importante recordar que puedes llamar al 0-800-MUJERES o 0-800-6853737, la línea telefónica gratutita que a nivel nacional brinda asesoramiento en cualquier caso de violencia de género.
No te quede callada, no estás sola. Un fuerte abrazo,
Tula


escribe a: elcorreodetula@gmail.com

martes, 23 de agosto de 2011

Una carta para Tula sobre el derecho al aborto

Querida Tula,

te escribo para contarte mi historia, que es una historia que no me pertenece sólo a mí, ya verás por qué, y por eso siento la necesidad de compartirla. Espero que la puedas publicar.

Hace unos meses, con mi pareja concordamos que nos hubiera gustado “embarazarnos” (y digo así, ya que las cosas se hacen de a dos). Hasta ese momento, nos habíamos cuidado ambos, en nuestra relación así como en relaciones anteriores; esto era nuestro primer intento. Y el intento resultó. Despúes de poco más de un mes, con mucha emoción, hice el primer ecosonograma. Estaba sola, pues mi pareja no me pudo acompañar. El doctor fue muy amable, iba explicando lo que se veía en el monitor. “¡Qué lindo!” pensé. El doctor me preguntó: “¿es su primer eco?” y yo, toda emocionada “sí, por qué?”, y él: “Por qué son dos. ¿Hay morochos en su familia?”.

Y aquí se me vino el mundo abajo, y empecé a llorar. En este momento, mi pareja y yo no tenemos condiciones para atender a las necesidades de dos pequeños seres, así de un solo golpe. No tenemos ni las condiciones económicas ni las condiciones de apoyo familiar: mi familia vive muy lejos, y la de mi pareja tampoco vive muy cerca. Trabajamos en el sector informal, nadie nos va a garantizar fuero maternal (el fuero paternal ni existe, en la actual ley del trabajo). De los dos, soy yo la que tiene ingresos menores, así que ya veía pintada mi situación futura: sola, en la casa, atendiendo a dos bebés, mientras mi pareja trabajaría el doble afuera da la casa; tendríamos menos tiempo de compartir todos juntos; seguro habría frustración de mi parte por tener que dejar todo lo que hago, que me gusta y me nutre y me da independencia económica. (De repente hasta sentiría rabia hacia mi pareja, a pesar de reconocer racionalmente que lo que está malo no es él, sino el sistema, aún capitalista y patriarcal.) En pocos minutos, mi deseado embarazo se tornó indeseado. Al contar el responso del eco a mi pareja, ya el desespero fue doble. Decidimos interrumpir el embarazo.

Desde hace años participo en la lucha para el derecho de las mujeres a decidir sobre su proprio cuerpo, pero, la verdad, nunca pensé que algún día me iba a tocar a mí. Pero así como los métodos anticonceptivos fallan, puede fallar también nuestra “planificación familiar”.

¡OJO! No estoy contando esto para justificarme, pues siento que no necesito justificarme ante nadie. Se trata de una decisión mía personal, sobre mi cuerpo y sobre mi vida. Escribo los detalles para que la gente entienda que soy una persona en carne y hueso, que conmigo te cruzas en la calle, o en el metro, o en una marcha; que soy tu vecina, tu compañera de la escuela o del trabajo, o tu amiga de la infancia, tu hija o tu sobrina.

Lo cuento porque no soy la única, y por eso digo: esta historia no es sólo mía. Cambian los detalles, los contextos, las razones, pero todas estas historias en realidad son una sola.

Lo cuento porque generalmente lo callamos: porque la gente se permite juzgarnos sin estar en nuestros zapatos y nos discrimina.

Y (talvez, sobretodo) lo callamos porque el actual código penal lo sigue catalogando como crimen. Porque es punible por ley, lo callamos, pero no por ser ilegal, dejamos de abortar. La consecuencia más grave de que el aborto sea ilegal, es que nos toca hacerlo de manera clandestina e insegura. Se vuelve más peligroso porque para eso no tenemos algun tipo de acompañamento médico; y esto vale sobretodo para nosotras las mujeres de las clases más bajas, que no podemos ir a una clínica a “operarnos de la apéndiz”. En la mayoría de los casos tenemos que enfrentarlo solas. Al llegar al hospital con un aborto incompleto o con una hemorragia por un aborto mal practicado se nos discrimina, se nos maltrata, se nos amenaza. Por miedo de todo eso y de que nos denuncien, dejamos de recurrir a la ayuda médica cuándo necesaria, y simplemente nos morimos.

Es un problema de salud pública, pero no se reconoce como tal.

A veces nos mandan a callar “porque no conviene hablar de eso”, porque hay politiqueros disfrazados de revolucionarios que “reconocen que es una lucha importante pero no la pueden apoyar ahora porque perderían votos”.

Una amiga me contó que su madre, superconservadora y muy religiosa, no dudó en apoyarla en una interrupción de embarazo cuando éste, por razones de salud, estaba poniendo en peligro la vida de su hija (es decir, mi amiga). Otra compañera me contó que siempre había estado en contra del aborto, hasta que un día, participando en una mesa de debate sobre cuerpo y sexualidad, se creó una empatía muy fuerte entre las mujeres que estaban en la mesa, y cada una empezó a contar su historia de vida. Al escuchar los relatos de algunas compañeras que en pasado habían decidido interumpir un embarazo, y que lo habían tenido que hacer en condiciones clandestinas e inseguras, ella entendíó, y decidió sumarse a la lucha para un aborto legal, seguro y gratuito. Talvez un posible aporte venga de esto: de la empatía humana. No nos quedemos calladas.

Un abrazo

Bárbara”



¿Qué más puedo agregar, después de leer esta carta? Talvez reportar unos datos, recopilados por organizaciones que se ocupan de salud sexual y reproductiva:

*

En América Latina y el Caribe, cada año hay 4 millones de abortos clandestinos, y 6.000 mujeres mueren anualmente por esto.
*

El aborto inseguro es una de las mayores causas de la mortalidad materna en el mundo: en media, cada año mueren 80.000 mujeres por complicaciones del aborto inseguro. Se estima que en Venezuela el 60% de la mortalidad materna se debe a abortos realizados en condiciones de riesgo.
*

En los países donde el aborto ha sido legalizado y es seguro y gratuito, eso no ha comportado un aumento de los abortos (entre otros, Cuba), ya que viene acompañado de programas integrales de educación sexual que previenen los embarazos no deseados.

La salud es un derecho, y ser madre debería ser una elección, no un destino inevitable. Para eso se hacen imprescindibles: la educación sexual (garantizar el conocimiento, para poder tomar decisiones sobre sexualidad y reproducción); el fácil acceso a los anticonceptivos (para evitar embarazos no deseados y por ende evitar abortos);- el aborto legal, seguro y gratuito (para garantizar el derecho de las mujeres a la vida y a la salud, para no ser discriminadas, para evitar lesiones permanentes. Para no morir. )

Por mientras, agradecemos la valiente y muy importante labor de la gente de la Línea Aborto Seguro (0426 1169496) que garantiza el derecho a la información a las mujeres que decidan abortar, y eso hace que se sientan menos solas, y menos en riesgo.


Tula


Escribe a elcorreodetula@gmail.com

jueves, 12 de mayo de 2011

María Antonia no está tan loca

por El Cuarto de Tula

Desde hace muchos años, hay en el barrio un grupo de teatro que siempre participa muy activamente en todas las actividades de la comunidad. Fue así, en uno de esos eventos, que conocí a la señora María Antonia, quién es parte del grupo y se ocupa también de dar talleres de teatro a niñas, niños y jóvenes.
María Antonia es una señora ya mayor y bien cuerda. Sin embargo, en su juventud, fue fuente de inspiración de una famosa canción que lleva por título su nombre. ¿Quién no la tarareó alguna vez? María Antonia es una mujer que está loca de remate...
Un día le pregunté si le molestaba seguir escuchándola. Ella se echó a reir: “¡Para nada!” y me contó la verdadera historia de esa canción. Aquí se la traigo.

“Crecí en un pueblito rural, en el campo, y soy la mayor de varios hermanos. De niña no fui a la escuela, a mí me tocaban las labores del hogar. Y era yo una niña todavía, cuando llegó una nueva maestra para la escuelita del pueblo. No habían muchos lugares donde pudiera alojar, y como con mi familia vivíamos en una casa sencilla pero grande, se quedó alquilando una pieza en la casa de nosotros. Cuando llegó, no tenía mucho equipaje: a parte una bolsa de tela y una caja pesadísima. Mi hermano era un gran impertinente, y cuando fue a levantar la caja para llevarsela al cuarto, le preguntó: “ ¿Qué tiene? ¿Piedras?”. Pero ella no se molestó. “Piedras muy preciosas” nos dijo, sonriendo. Y agregó, con un tono misterioso: “Es un tesoro”. Puedes imaginarte como esas palabras nos atraparon: desde ese día no hacíamos otra cosa que disertar sobre el posible contenido del cofre. Mi hermano juraba haber escuchado el sonido de miles de monedas que se removían mientras , ayudado por otro muchacho, lo transportaba. Mi prima Julieta decía que era mentira, que en el cofre había un esqueleto completo, que ella una noche había visto como la maestra pronuciaba palabras en un extraño idioma y como el cofre se había abierto sólo, sin que ella lo tocara, y de él había salido el esqueleto bailando.
Empezamos a espiarla. Un día la puerta de su cuarto se encontraba entreabierta. Miré para dentro y sorprendí a la maestra mientras se agachaba para abrir el cofre. Pero justo cuando estaba levantando su pesada tapa, me vió. Me dió algo de pena, por haberla estado espiando, pero también algo de miedo, porque me acordé del cuento del esqueleto. Quería salir corriendo ¡pero mis pies parecían haberse quedado anclados al piso! En un momento, la maestra ya había abierto la puerta y me invitaba a entrar. “Quieres ver mi tesoro ¿no es así?”. Tragué saliva y la miré. Se veía simpática. No tenía cara de que me iba a hacer daño. Entré.
Ella me condujo hacia el cofre, me miró y levantó la tapa. Miré. ¡Cuál no fue mi mayor asombro en ver que estaba repleto de libros! “Los tengo aquí porque todavía no he conseguido una biblioteca”, me explicó. Quería prestarme uno, pero le confesé que no sabía leer. Entonce ella me prometió que me iba a enseñar, para que pudiera leerme todos los libros que quisiera. ¡Y así fue! Y me gustó tanto que decidí que cuando grande, iba a ser escritora. Sí, sí. Escritora de cuentos y de guiones teatrales.

Y de verdad esas fueron, y siguen siendo, mis pasiones: la escritura y el teatro. Con un grupo de amigos y amigas montamos una pequeña agrupación teatral, nos reuníamos casi todas las tardes, despúes de la jornada de trabajo o de estudio de cada quien. Éramos un grupo muy unido, y cuando alguien tenía un problema, nos ayudábamos todas y todos para solucionarlo.
Un día el problema tenía a que ver conmigo: mi padre quería que me casara con un señor mucho mayor que yo. Yo todavía era muy jovencita! Pero en ese entonces, eso era bastante común. Yo no quería: no estaba enamorada de ese señor, es más, no me gustaba ni un poquito. ¡El sólo pensar de tener que dormir en la misma cama me hacía horrorizar! Y además se sabía que era muy conservador, y ya había dicho a mi padre que cuando me casara con él, se me quitarían esos caprichos del teatro y del escribir, que eso no eran cosa para una mujer de bien. Mi padre era más o menos de la misma opinión, así que para él ¡mejor así! Yo estaba desesperada, no le veía salida. Fui a reunirme con mis amigas y amigos del teatro. Y les conté.
Me escuchaban en silencio. Hasta que una amiga, Lucía, dijo: “Si te casas con él, estás loca. Loca de remate”. No se que me pasó, pero empecé a minimizar la cosa, diciendo que bueno, de repente podía casarme con ese señor, pero no iba a dormir en la misma cama con él. O que de repente podía seguir ensayando teatro a escondidas. O que de repente hubiera podido seguir escribiendo. Y estupideces así.
Y empezaron a bombardearme de preguntas: “ Y si no duermes en su cama ¿en dónde te acuestas? ¿En el escaparate? Y si te sorprende con una peluca catira, ensayando un personaje ¿Qué le dices? ¿Qué no pasó nada? ¿vas a disfrazar el lapicero de escoba?”. Fue en ese entonces que Lucía agarró el cuatro y empezó a improvisar: “Maria Antonia es una mujer que está loca de remateeee, de la locura que tiene...¡duerme en el escaparate!” y ahí bueno, no pudimos hacer otra cosa que estallar en risas. Y empezaron a inventar una frase tras otra, pintando mi posible situación futura: una verdadera locura.
Esa misma noche anuncié a mi familia que no me iba a casar con alguien a quien yo no amaba, que quería decidir yo misma sobre mi vida, sobre mi cuerpo y sobre mis sueños. No fue facil, pero no tuvieron otra que respetar mi decisión.”


La señora María Antonia se ríe, y empieza a tararear la vieja canción: “María Antonia tú estás loca, déjate de tonterías...

martes, 15 de marzo de 2011

EL 8 DE MARZO, CIEN AÑOS DESPUÉS

por Tula

Llegó marzo otra vez, y con él llegó nuevamente el Día internacional de las Mujeres Trabajadoras, fecha que en este 2011 tiene unos matices particulares: se cumplen cien años desde su primera conmemoración.

Las mujeres que en 1911, por primera vez, celebraron el 8 de marzo como día de lucha, eran trabajadoras, socialistas e internacionalistas, y reclamaban una legislación social y laboral que humanizara las condiciones de trabajo, que garantizara un igual salario, entre hombres y mujeres, por igual trabajo, y que pusiera un freno a la explotación del trabajo no sólo de las mujeres, sino también de niñas y niños.

¿Por qué se hizo necesario establecer un día propio de las mujeres trabajadoras? ¿Por qué estas luchas no “cabían” dentro de las reivindicaciones laborales del Primero de Mayo, día internacional de los trabajadores (que ya se venía conmemorando internacionalmente desde 1890)?

No cabían porque la situación de explotación que estaban enfrentando las mujeres con el desarrollo de las grandes industrias era peor respecto a las ya terribles condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores hombres: el trabajo de las mujeres, cuando igual en cantidad y calidad a el de los hombres, era retribuido menos. A las mujeres, además, al terminar su jornada laboral de 14 o 16 horas en la fábrica o en el taller, les tocaban también (ayer como hoy) las labores del hogar, es decir otro turno más de trabajo (y no retribuído).

El Primero de Mayo le quedaba (y le queda) pequeño a las trabajadoras porque el capitalismo no era el único culpable: se había sentado comodamente encima de un sistema de opresión que ya existía y que discriminaba y sometía a las mujeres, a lo femenino, a lo diferente. En este sentido, el capitalismo se vió servir en bandeja de plata a toda una franja de la población que ya estaba excluida del sistema de poder, y sacó su provecho. ¿El resultado? Una doble explotación de la mujer trabajadora: por su clase social, y por ser mujer.

¿De quién era la mano que llevaba esa bandeja de plata? ¿Quién le hizo ese gran favor al capitalismo?
El responsable fue lo que se conoce como “patriarcado” (es decir “gobierno de los padres”), un tatarabuelo que parece tener más de 5000 años de existencia. Al inicio era un tipo de organización social “familiar”, en la cual la autoridad era ejercida por el hombre como jefe de familia y dueño de todo su patrimonio, que incluía: los bienes, los hijos, la esposa y los esclavos. Con el pasar del tiempo el patriarcado amplió su dominio sobre todas las mujeres de la sociedad en general, imponiendose y reproduciendose a través de prácticas culturales machistas y a través del control de instituciones como la escuela, la iglesia, los medios de comunicación. Gracias a eso, el patriarcado se arraigó tanto hasta volverse invisible. Nos hemos acostumbrado tanto a su sistema hasta pensar que es “natural”: es considerado “natural”, por ejemplo, que sea sólo la mujer a ocuparse de las tareas del hogar y de la crianza de sus hijas e hijos (¡como si lleváramos un manual de cocina, lavado y planchado en el ADN!). El patriarcado encasilló a mujeres y hombres en roles rígidos (aprisionando también a los hombres) sin embargo, impuso además una gerarquía y una diferencia de poder entre los unos y las otras (y la cuestión no es invertir esta gerarquía entre los géneros, sino acabar con ella).

Hasta el momento, hemos hablado utilizando el tiempo pasado, pero en muchos casos deberíamos decir: ayer igual que hoy. El patriarcado sigue con vida. Es cierto que en estos cien años, la lucha para los derechos laborales, políticos y económicos de las mujeres ha alcanzado algunos logros. Sin embargo, todavía nos falta muchísimo (y en varios lugares del mundo hay hasta una regresión en lo que se había conquistado).
Si estamos queriendo construir una sociedad más justa, donde no haya opresión ni explotación, el 8 de Marzo viene una vez más a recordarnos que el capitalismo no es el unico obstáculo a enfrentar, y que la lucha contra el patriarcado no puede ser secundaria: el capitalismo y el imperialismo se apoyan en él.
El 10 de marzo, bajo la consigna “Trabajadoras somos todas – 8 de marzo combativo y popular”, muchas mujeres de varios movimientos populares, colectivos y organizaciones* que apuestan a la construcción de un socialismo feminista, marcharon desde la Plaza Morelos hasta la Asamblea Nacional, donde, retomando el Día Internacional de las Trabajadoras como día de reclamo en materia legislativa social y laboral, presentaron una serie de propuestas, entre las cuales:
Dar carácter de urgencia a la discusión de la ley de trabajo y las leyes del seguridad social que vendrian a hacer realidad revindicaciones plasmadas en nuestra constitución, como los es el reconocimiento que hace el artículo 88 de trabajo del hogar como “actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social”.
Ampliar el periódo pos-natal a sies meses, tanto a las madres como a los padres y otros (as) cuidadores(as). Que se creen los mecanismos para que las trabajadoras no remuneradas pueden tambien acceder a este benificio.
Protección y estimulo mediante normativas laborales a la lactancia materna, entendiendo que el dar teta es un asunto de soberania alimentaria.
Promoción de régimenes laborales que garanticen la armonización de los tiempos de trabajo y los tiempos familiares, reconociendo así que el tiempo que se dedica al cuidado y a la familia es un tiempo que produce riqueza y bienestar.
Garantizar la paridad de género en los cargos directivos y de toma de decisiones.
Seguridad social para las trabajadoras del hogar remuneradas o no, las cuidadoras remuneradas o no, las campesinas, las temporales, las jornaleras, la buhoneras, conserjes, artesanas, artistas, cooperativistas. Seguridad Social Universal para todas y todos.
Implementación de la Mesa Asesora en materia de mujer y sexo género diversidad entre la A Presidencia de la AN y los movimientos de mujeres y feministas.*

Los cambios obviamente no pueden ser sólo a nivel legislativo ¡y un solo día al año nos queda bastante chiquito, frente a tamaña tarea! Las movilizaciones y las actividades se extienden por todo el mes de Marzo, pero la cosa no termina aquí: también en nuestra cotidianidad, día a día, podemos impulsar cambios para construir, entre todas y todos, un mundo más justo: por ejemplo empezando a compartir las labores del hogar y el cuidado de hijas e hijos, para poner un fin a la doble o triple jornada de trabajo de la mujer, que le impide una mayor participación política y social. Porque o es revolución todos los días y en todos los ámbitos, o no lo es nunca.






*Corriente Revolucionaria Bolivar y Zamora-Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora, Red de Colectivos Feministas La Araña Feminista, Movimiento de Pobladores y Pobladoras, Alianza Sexo-Genero Diversa y Revolucionaria, Frente Bicentenario de Mujeres 200, Frente de Mujeres Socialistas Manuela Saenz, Frente Nacional Comunal Simón Bolivar-Vargas, Voces Anti-Imperialistas

lunes, 28 de febrero de 2011

Encuentro del tercer tipo en el subsuelo

por El Cuarto de Tula


Es mediodía en Caracas. A pesar de la hora, hoy el metro no está tan repleto, y consigo sentarme un ratico. Tuve que madrugar, y de una me quedo media dormida. Al abrir los ojos nuevamente, me tranquiliza ver que no me pasé de la estación en donde tengo que bajarme, y sigo ahí sentada y relajada. Miro de reojo a mi lado, y sin poder distinguir el rostro de la persona que está sentada cerca mío, la mirada se me cae en unos cuadernos y hojas escritas que anda cargando. ¡Admito ser una metida! Pues inevitablemente me pongo a leer la hoja que está por encima de todas. Y leo: “ No somos MACHOS y reprobamos esa forma de serlo, esa que te obliga a agarrarte las bolas, sin saber por qué, pero lo que sí se sabe es que así se pretende demostrar que eres HOMBRE y por serlo estamos condenados a la mutilación sentimental: a no llorar, ni reir en fotos, ni abrazar a un pana, mucho menos decirle “te quiero” en público.” ¡Epa! Pienso yo. ¿Y eso? Lo primero que hago es pellizcarme el brazo para ver si estoy soñando. Pero no, parece que estoy bien despierta, porque el pellizco me duele. Luego pienso: ¡estoy sentada al lado de un marciano! Y lo miro, aunque sea de reojo, claro, no sea que el marciano se vaya a molestar con tanta desfachadez. Y también, admito, lo miro de reojo llena de curiosidad: ¿cómo serán esos marcianos? ¿será que de veras son verdes como se les pinta? ¿O serán tiernos así como lo era E.T.?
Pero con mi gran asombro veo que al lado mío está sentado un muchacho como cualquiera. No es verde, ni se parece a E.T., más bien se parece al hijo de mi vecina. Ya dije que soy una metida, así que sin pelos en la lengua lo miro, indico la hoja y le pregunto: ¿qué es eso?
Ahora me va a decir: “y a tí qué te importa!”, pienso yo. Pero no, el muchacho me mira y muy amablemente empieza a explicarme.
“Es un manifiesto. Somos hombres que decimos ¡YA BASTA DE MACHISMO! Porque en realidad eso nos oprime a nosotros también, oprime nuestras emociones y nos obliga a oprimir a nuestras compañeras. Nos enseñan desde pequeños a no mostrar nuestros sentimientos, en eso sentido nos mutilan. Y nosotros somos hombres comunes y corrientes de esta ciudad, de este país, que estamos sensibilizados con el tema de las luchas feministas y con el tema de las luchas populares. Participamos todos en este proceso revolucionario porque creemos que hay que construir un mundo más justo, y esto se puede lograr sólo si también hacemos una revolución interior. ¡No podemos ser revolucionarios en la calle si no lo somos en la casa y en la cama y por dentro de nosotros mismos! Queremos construir una nueva manera de ser hombres, que no sea el ser macho. Queremos bajarnos del pedestal para caminar codo a codo con nuestras compañeras, respetándolas y respetándonos entre nosotros también. Porque entre hombres también hay relaciones muy violentas: nos enseñan que tenemos que ser el más macho de toda la manada, el más duro y el más malo. Pero nosotros no creemos en eso.”
“¡Ohhh!” Digo yo. Y le pregunto: “Qué pueden hacer los demás compañeros que sienten las mismas inquietudes y quieren aportar?”
“Cada día más personas se integran a nuestro grupo, y aportan, incluso con críticas y cuestionamientos, también a través de nuestro blog:colsinverguenza.blogspot.com Nos llamamos así porque no tenemos verguenza en decir que no queremos ser machos, ni machistas. Y no somos extraterrestres, somos seres humanos, estudiantes, trabajadores, panas, que también salen y se divierten, tenemos compañera o compañero y vivimos nuestra vida como todo el mundo.”
Al escuchar estas palabras, me emociono y me doy cuenta que tengo una sonrisa de oreja a oreja. “Los quieroooooooo!!!!!!!!” le digo, mientras le doy un gran abrazo. “¡Que importante lo que están haciendo!” y ya no importa que me pasé de la estación en donde tenía que bajarme.

viernes, 22 de octubre de 2010

LAS MANOS PELUDAS DE CARACAS

por EL CUARTO DE TULA


Un lugar cualquiera de Caracas. Una mujer camina por la calle, rumbo a su casa. Son las dos de la tarde, las diligencias necesarias no le han permitido almorzar todavía, pero anda concentrada en sus preocupaciones, pensando en todo lo que le queda por hacer antes que se termine (demasiado rápidamente) el día.
Pero, de pronto, algo la saca abruptamente de sus reflexiones: ¡PAAAH! ¡Un manotazo en la nalga!
La mujer se reincorpora del asombro, ve las espaldas de dos hombres encima de una moto y es cuestión de fracciones de segundos: no hay duda que fue el pasajero de la moto quien lanzó ese manotazo, el mismo además lo confirma al darse vuelta con mirada pícara. Es automático el improperio de protesta que sale de la voz enojada y rabiosa de la mujer: “¡¡# @&*‼”. La moto se va, un vecino mira en silencio la escena.
Rabia. Impotencia. La mujer comentará a sus amigas y amigos lo que le ha pasado, para luego enterarse de que eso “es muy común”, “una amiga me contó lo mismo”, “a mí también me pasó y me dio mucha, pero mucha rabia”, “cuando tenía 11 años me pasó algo parecido y me quedé muy asustada, pero no se lo quise contar a nadie porque me daba pena y miedo al mismo tiempo”. La rabia y la impotencia crecen.

A ti que lees estas líneas:
• ¿Te pusiste a reír? ¿Piensas que es una tontería, que fue “sólo un manotazo”? El cuerpo de una mujer no es un objeto sexual que está a disposición de quien quiera tocarlo. Cada mujer tiene el derecho a decidir sobre su cuerpo y su sexualidad, sobre cuando quiere ser tocada o no, y por quién. Cuando no hay consentimiento de la mujer, es violencia sexual, así como lo reconoce la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en su art. 15:

Violencia sexual: Es toda conducta que amenace o vulnere el derecho de la mujer a decidir voluntaria y libremente su sexualidad, comprendiendo ésta no sólo el acto sexual, sino toda forma de contacto o acceso sexual, genital o no genital, tales como actos lascivos, actos lascivos violentos, acceso carnal violento o la violación propiamente dicha.

• ¿Te recordaron alguna experiencia parecida, renovándote la arrechera? Está bien, pues la digna rabia es el primer paso para luchar contra todo tipo de atropello, cómo decía el Che: "...y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario." Y de una revolucionaria, agregamos nosotras.

¿Qué hacer?
No seamos testig@s pasiv@s, intervengamos. Hablemos del tema. Si somos mujeres, no nos avergoncemos. Denunciemos. Organicémonos. Si somos hombres, pongámonos en los zapatos de quiénes por ser mujeres, niñas, muchachas, han sido o pueden ser atacadas de esta manera, tocadas sin su voluntad, violadas en su intimidad corpórea. No busquemos soluciones bajo la misma óptica patriarcal, del tipo “a mí mujer/ a mi hija no me la toca nadie”, “vamos a caerle al tipo que hizo eso”. El reto está en construir una sociedad diferente. Démosle, pues.

viernes, 17 de septiembre de 2010

“COLOMBIA: CAMINANDO LA PALABRA, EN PIE DE DIGNIDAD”

por Koldobike Velasco Vázquez (ACAT y Alternativa Antimilitarista.moc)

Desde una mirada chiquita a esta complejidad abrumadora de un país que se asoma y presenta al mundo como respetuoso con los derechos humanos, visión a través de la participación en el Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la militarización, celebrado en Colombia del 16 al 23 de Agosto del 2010... Una se pregunta de dónde sale tanto odio, tanta muerte, tanta canallada, tanto cinismo, tanto ocultamiento... una se pregunta cómo le puede caber a un pueblo tanto dolor, desgarro, destrozo...una se pregunta de donde les viene la esperanza para tenerla tan viva...una se pregunta cómo se levantan cada día sin un minuto de silencio, “toda una vida de lucha”...una se pregunta dónde está esa comunidad internacional dormida para la violación de los derechos humanos y tan atenta a lo que sufre el capital con nombre de trasnacional...una se pregunta donde está el corazón que mueve tanta resistencia, tanto afecto, tanta fecundidad de vida...una se pregunta que maquillaje puede tener una fosa común y qué disfraz se permite para los falsos positivos...una se pregunta como se puede ser tan terrorista sembrando miedo allá por donde pasan los actores armados...una se pregunta cómo pueden haber comprado desde ese estado genocida tantas balas silenciadas y silenciadoras... una se pregunta de dónde nace tanta permanencia con diferentes caras y con esas espaldas tan castigadas...una se pregunta cómo es que la vida es más fuerte que la muerte... una se pregunta cómo pueden soñar aún las gentes buenas de la resistencia y superar esas pesadillas con nombre de Santos, Uribes y demás oligarcas...una se pregunta qué es resistir si no es aguantar y la respuesta es no desistir... una se pregunta si la gente diagnostica que le está matando el terror, quiénes son los terroristas...una se pregunta, verdad Lucrecia, cómo se llenan de que sí y cómo participan de la vida para que la muerte sea un hecho natural...



Algunas realidades que nos ayuden a comprender y a participar en su transformación, en tres paradas:



COLOMBIA, ESTADO DE VIOLENCIA ESTRUCTURAL

“Nos está matando la pobreza, los planes de desarrollo, la TLC, el Plan Colombia... y los actores armados”



· País con más desigualdad de todo el continente Americano. Este es uno de los motores del conflicto económico y militar.

· 65% de la población bajo el umbral de la pobreza, unas 27 millones de personas. 400 presonas ricas controlan el 80% de la riqueza

· Mueren anualmente más de 20.000 niñ@s de menos de cinco años por desnutrición aguda.

· Concentración de la propiedad de la tierra y robo de las mismas al campesinado.

· El 90% de sus exportaciones tiene vinculación con la minería, explotada por empresas extranjeras: petróleo, carbón, oro, café, gas, esmeraldas, hierro, niquel, coltan y una gran riqueza hidrológica.

· Desnacionalización de la economía. De cada 10 empresas 7 son extranjeras y 5 dedicada a la minería.

· Es mayor la deuda interna, sobre todo con los bancos, que la deuda externa del país.

· Crece el desempleo en más de un 20% y el subempleo es del 56%, sobre todo afecta a las mujeres y personas jóvenes.

· 90.000 mujeres violadas, del 2004 al 2009 y es una realidad invisibilizada.

· La infancia está brutalmente golpeada: Tres niñ@s asesinad@s al día. El 56% en pobreza. Cuatro millones abusados sexualmente. Dos millones trabajan y 40.000 de ell@s obligados a la prostitución.

· Educación discriminatoria , clasista y racista. De cada 100 niñ@s que comienzan la escuela, 55 pasan a la formación secundaria, 25 a la universidad, 15 acaban sus carreras y 7 encuentran trabajo de lo que estudiaron.

· El 36% de colombian@s no tienen acceso a los servicios públicos básicos: Agua, luz, alcantarillado...

· El 75% de las personas de más de 65 años no cuentan con ningún tipo de pensión, viven de la caridad.

· Ciento dos pueblos indígenas en Colombia, más de un millón y medio de personas, en peligro de extinción por exterminio. En los años del gobierno de Uribe más de 1.200 indígenas asesinados.



Un pueblo castigado por la guerra y la violencia económica, social, política...



UNA GUERRA SORDA Y MUDA

“Prevenir el crimen del silencio”(B. Russell)

Como dijo Uribe, “ no hay territorio vedado para la fuerza pública”



Colombia está inmersa en un conflicto armado desde hace más de medio siglo. Dentro del mismo encontramos diferentes actores armados: ejército, paramilitares, guerrilla...

Todas partes implicadas en el conflicto colombiano son responsables de graves violaciones y abusos contra los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario”, siendo el Estado el principal agente agresor en esta guerra.



· Estado altamente militarizado. Su gasto militar es el más alto del resto de partidas, unos 11.000 millones de dólares, más del 6% de su P.I.B. Siendo uno de los países más militarizados del mundo. Segundo país en el mundo con el ejército más grande: 460.000 soldados. El 56% de los gastos de personal del estado pertenecen a la seguridad democrática. Mientras se gasta anualmente en un soldado 80 millones de pesos, invierte 8 millones en la formación de un joven en la universidad. Se invierte cada año 100 millones de pesos en seguridad democrática.

· El complejo industrial militar , así como las grandes inversiones de empresas trasnacionales de EE.UU , requieren ser resguardadas y protegidas de nacionalizaciones, gobiernos alternativos y movimientos sociales (ambientalistas, indígenas). La alta militarización responde a salvaguardar los intereses del capital.

· Presencia, apoyo y tutorización político- militar de EEUU, que en todo el mundo cuenta con 872 instalaciones militares, presencia de 190.000 soldados en más de 46 países, con un costo de 250.000 millones de dólares al año. Estos soldados cuentan con total inmunidad de las leyes de cada país.

· La realización de megaproyectos en el territorio, como represas de agua, construcción de carreteras, refinerías de petróleo, minería extensiva, monocultivos de palma africana para obtención de biocombustible... es custodiado por el ejército y pagado por las trasnacionales que compran los servicios de paramilitares que no reparan en ningún medio para que el beneficio sea lo único importante.

· La guerra es :

◦ El 94% de las torturas son realizadas por parte del Estado.

◦ Detenciones arbitrarias.

◦ Expropiaciones y robos de propiedades.

◦ La estrategia del terror y el miedo. Las amenazas, señalamientos, persecuciones.

◦ Ejecuciones extrajudiciales: Asesinatos.

◦ Expolio de tierras y de los recursos naturales. Como dice Azarea Robles, “el botín saqueado va custodiado por las personas saqueadas”.

◦ Herid@s y mutilados por minas.

◦ Las mujeres son utilizadas como botín de guerra. Cada hora nueve mujeres sufren agresiones sexuales, más del 76% de ellas las realizan las fuerzas de seguridad del estado, el 18% hombre de la guerrilla y el 7% por parte de paramilitares. La impunidad frente a la violencia que sufren las mujeres es de un 98,6%.

◦ Niñ@s involucrad@s en el conflicto: reclutamiento, violencia sexual, embarazo y enamoramientos, utilización como informantes...

◦ Con la estigmatización del pensamiento crítico y divergente el régimen colombiano mantiene en cárceles a 7.500 pres@s polítcos, muchos en condiciones de tortura extrema.

◦ Record en desapariciones forzadas, más de 200.000 , 38255 en estos últimos tres años. Una Democracia genocida que a través de paramilitares, con la instrucción del ejército y la policía, crean crematorios y entrenan a caimanes, para que no quede ningún tipo de huella.

◦ Más de 5.000 casos de fosas comunes reportadas. Con la fosa común más grande de América Latina, con unas 2.000 personas.

◦ Más de cuatro millones y medio de personas desplazadas. El segundo país del mundo, después de Sudán.

◦ No contar con libertad de movimiento.

◦ Potenciar el comercio sexual, la trata, la prostitución...

◦ Reclutamiento forzoso de jóvenes y no reconocimiento de la Objeción de conciencia.

◦ Impedir actividades productivas, culturales y socio-políticas.

◦ Ruptura de tejidos sociales y comunitarios. Impedir la organización y participación popular, desde el señalamiento y el terror a quienes están en ello.

◦ Destrucción del medio ambiente y la violación de las culturas y espacios sagrados y ancestrales.

◦ Asesinatos de las mujeres, cualquiera sea su relación con algún actor armado. Suicidio de mujeres violadas por militares. Mujeres objetivo militar.

◦ Fumigaciones y contaminación del agua, aire y tierra.

◦ Violencia a los colectivos diversos: LGTB, afrocolombianos, negros, indígenas, campesinado...

◦ Militarización de las vidas, las mentes, los presupuestos...

◦ Naturalización y normalización del conflicto armado y total IMPUNIDAD.



NOSOTRAS NO FORJAMOS HIJ@S PARA LA GUERRA, NI PARA LA MISERIA

“Si sueñas sola el resto duerme. Sara, indígena Nasa.



… “estas comunidades y pueblos resisten de manera valiente y creativa, a través de procesos de soberanía de cuerpos, territorios y alimentos; afirmándose en sus propias y diversas identidades organizativas, culturales, espirituales y de cosmovisión; proponiendo como eje la unidad y la búsqueda e implementación de la vida digna, la autonomía, autodeterminación y soberanía”...(del llamamiento del encuentro Internacional de mujeres y pueblos de las Américas contra la militarización).



La paz sólo llegará a Colombia:

◦ Con el reparto de la tierra, la riqueza y el despertar de la manipulación de los medios masivos de comunicación.

◦ Acabando con la violencia estructural, la desigualdad, el hambre, el empobrecimiento.

◦ Parando el expolio de recursos naturales por parte de las trasnacionales y la oligarquía del país.

◦ Cuando se deje de vulnerar los derechos humanos de la gente.

◦ Cuando se respete la diversidad cultural, étnica y de opciones de vida y los procesos comunales, participativos y organizativos.

◦ Se facilite una salida negociada del conflicto armado.

◦ Cuando se desarrollen comisiones de verdad, justicia, reparación y memoria histórica.

◦ Cuando se llevan al Tribunal Penal Internacional los crímenes de lesa humanidad.

◦ Se reconozca la objeción de conciencia como un derecho y un paso hacia la abolición de los ejércitos.

◦ Favoreciendo procesos de cultura de paz.

◦ Desaparezcan las bases militares, los batallones de montaña, los retenes, las minas...

◦ Siendo que “la militarización no es la solución sino el problema”, urge la desnaturalización del militarismo, las violencias y las guerras.

◦ Se impulse y dinamice la Corte penal de las mujeres y los pueblos.

◦ Fortalecer las redes de comunicación alternativa.

◦ …



y algunas tareas urgentes para la Comunidad Internacional:



▪ Desvelemos y comuniquemos la situación de violencia de derechos humanos y la guerra que allá se está produciendo.

▪ Impidamos la venta y exportación de armas. Por ejemplo España envió a Colombia bombas, torpedos y aviones, cohetes, misiles, aviones por valor de 142 millones de euros en 2008. En la primera mitad de 2009 consta la venta de un avión valorado de 31 millones.

▪ Acompañemos a las personas y organizaciones perseguidas y amenazadas.

▪ Apoye y fortalecezca los procesos de organización popular y todas las experiencias de paz: Plan de vida, Comunidades de paz, albergues y veredas de paz, guardia indígena, tribunales de justicia y paz...

▪ Boicot a las trasnacionales, que tienen sus sedes en nuestros países.

▪ Seguimiento de los dineros invertidos supuestamente en cooperación que van a parar a gasto militar.

▪ Presión internacional contra la intervención político- militar y estrategia imperialista de EEUU en el mundo.

▪ …



Hermanar las luchas, los pueblos, hermanar hasta que “la guerra sea un mal recuerdo”.





Guanarteme, a 11 de septiembre de 2010.

martes, 24 de agosto de 2010

Llamamiento y mandato de las mujeres y los pueblos de las Américas

Llamamiento y mandato de las mujeres y los pueblos de las Américas
Encuentro Internacional de mujeres y pueblos de las Américas contra la militarización
Colombia, 16 al 23 de agosto de 2010

La resistencia de las mujeres y
los pueblos posibilitará que la madre tierra y
la vida humana se preserven por siempre.


Colombia se vistió de rostros de mujer, rostros de niñas y niños, de rostros de hombres; los rostros de los pueblos, quienes llenas y llenos de esperanzas, sueños, experiencias, luchas y resistencias, participamos llegadas y llegados desde la Argentina, Paraguay, Brasil, Perú, Ecuador, Venezuela, el Salvador, Honduras, Haití, Guatemala, Cuba, México, Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Italia, Bélgica, Alemania; como también desde los rincones de Colombia sus departamentos y regiones de Nariño, Cauca, Valle, Huila, Chocó, Antioquia, Tolima, Cundinamarca, Bogotá, Magdalena medio, Bolívar, Santander, Norte de Santander, Arauca, Atlántico; para participar decida y alegremente en el Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización desde 16 al 23 de agosto.

Este encuentro ve hoy más que nunca cómo la amenaza de guerra mundial resuena y se impone ya en distintas geografías y la humanidad está en la encrucijada de su sobrevivencia y la de otras formas de vida aún existentes. Este encuentro se realiza en un momento en el que el imperialismo norteamericano está diseñando y ejecutando estrategias agresivas de recolonización para reposicionarse y tratar de recuperar la gran crisis de su sistema capitalista. El despojo de las riquezas de los pueblos y la violación a los derechos humanos de mano de la militarización son el camino que han definido, utilizando para ello los medios de comunicación masiva como el amarre ideológico y cultural.

Colombia es un extenso territorio con riquezas minerales, petróleo, fuentes de energía, agua, biodiversidad, flora, fauna, saber tradicional y ancestral de los pueblos indígenas, negros y campesinos; hoy muy codiciados y explotados por las empresas transnacionales que solo se interesan en sus vergonzosas e inhumanas ganancias, para lo cual alientan y fortalecen estos procesos de militarización, guerra, desarraigo, despojo y muerte dañinos a los pueblos y sus territorios; esta lógica dominante extendida y aplicada en toda nuestra América.

El país está conformado por una gran diversidad de pueblos indígenas, afrodescendientes, mestizos, comunidades campesinas y poblaciones urbanas cansadas de la guerra y la violencia que afecta al país desde hace más de 50 años y que ha causado cuatro millones y medio de desplazadas y desplazados y miles de personas asesinadas, desaparecidas y encarceladas. Estas comunidades y pueblos resisten de manera valiente y creativa, a través de procesos de soberanía de cuerpos, territorios y alimentos; afirmándose en sus propias y diversas identidades organizativas, culturales, espirituales y de cosmovisión; proponiendo como eje la unidad y la búsqueda e implementación de la vida digna, la autonomía, autodeterminación y soberanía.

Las mujeres, protagonistas de estos procesos, han sido y siguen siendo la fortaleza de sus pueblos a pesar de seguir recibiendo el impacto directo de la violencia, la pobreza, la exclusión y la discriminación, que en el caso de los conflictos sociales, políticos, económicos y armados significa explotación, miseria, violaciones sexuales, violación a su libertad sexual, y a otros derechos humanos básicos, implementando también el desarraigo, la persecución y la muerte.

El encuentro posibilitó que se organizaran misiones humanitarias de solidaridad hacia distintas regiones del país, que han permitido el intercambio de experiencias, vivencias y reflexiones entre las personas participantes, las mujeres, los pueblos, las comunidades rurales y urbanas colombianas. En estas visitas se pudo no sólo entender la realidad concreta sino darle rostro y nombres a quienes han enfrentado el proyecto de la militarización y la resistencia en sus territorios y vidas cotidianas, también los intereses económicos y geoestratégicos que se defienden. Esta oportunidad permite a la comunidad internacional continuar denunciando la terrible violación a los derechos humanos, que en Colombia adquiere niveles de perversión en prácticas como los falsos positivos, que son vinculaciones de personas inocentes con elementos que justifiquen el asesinato, y encarcelamiento, la desaparición forzada, y desplazamiento con lo que se demuestra que en este país no se está viviendo el postconflicto, como hoy lo asegura el gobierno.

Durante dos días se intercambiaron las experiencias de resistencia de las mujeres y de los pueblos de Colombia y el continente; se denunció el impacto de la militarización; se reafirmó la convicción de que estamos cansadas y cansados de la opresión, la explotación y la cultura de la muerte del capitalismo patriarcal y racista.

Desde este encuentro, en el ánimo colectivo de justicia, respeto y solidaridad continental hablamos al mundo para reiterar nuestro compromiso como mujeres y pueblos contra la militarización, y nos posicionamos para:

Luchar por justicia hacia las mujeres y que se pare la violencia, la intimidación, el control y la utilización de las mujeres como botín de guerra.
Rechazar con energía la estrategia imperialista de los Estados Unidos para militarizar las vidas, territorios y deseos que busca controlar las riquezas de los países y las consciencias. Decimos Fuera Bases militares yanquis de América Latina y del Caribe.


Rechazar la presencia de bases norteamericanas en nuestros países y territorios exigiendo su retiro inmediato.

Luchar contra la injerencia de ejércitos de ocupación como la MINUSTAH en Haití.

Luchar por el cierre de las bases militares en toda nuestra Abya Yala, contra los megaproyectos de energía, explotación petrolera, minera, la privatización del agua, y el despojo de territorios que favorecen hoy a las grandes empresas transnacionales.

Rechazar la amenaza inminente intervención militar en Costa Rica con más de 7000 efectivos militares y 46 buques de guerra de los Estados Unidos.

Rechazamos los intentos de desestabilizar el gobierno legítimo y las provocaciones reiteradas contra el pueblo de la republica Bolivariana de Venezuela.

Reiterar nuestra solidaridad con la resistencia nacional de Honduras, aglutinada en el FNRP, quienes enfilan su política y acción hacia el proyecto de refundación nacional, y en lo inmediato a una convocatoria de Asamblea Nacional Constituyente Popular y Democrática por ello llamamos también a los gobiernos estados y pueblos del mundo a no reconocer el régimen de Porfirio Lobo, quien es el continuador del golpe de estado y de las políticas de violación a los derechos humanos contra el pueblo hondureño que se mantiene en lucha.

Repudiar la criminalización de la lucha de los pueblos que significa muerte y represión contra mujeres y hombres y sus procesos organizativos.

Rechazar la política antiinmigrante que hoy se impone en los estados unidos fortaleciendo la lucha contra el muro.

Rechazar el nombramiento de Alvaro Uribe Vélez para la comisión de investigación por el crimen cometido con las brigadas de solidaridad con el pueblo palestino por el gobierno israelí.

Continuar en la lucha por la liberación de los cinco hermanos cubanos hoy presos injustamente en cárceles de los Estados Unidos.

Respaldar a la acción en la republica del Congo de la Marcha Mundial de Mujeres para el 17de octubre.

Acogemos el 10 de diciembre como el día de lucha continental contra las bases militares extranjeras.

Acogemos lo mandatado por la asamblea de los movimientos sociales en el IV Foro Social de las Américas realizado en Paraguay. Igualmente lo mandatado en el I y II encuentros hemisféricos contra la militarización Chiapas y Honduras.

Nos comprometemos a dinamizar e impulsar el IV Encuentro continental hemisférico contra la militarización.

Nos vinculamos a la campaña contra la militarización que se articula continentalmente.

Para el caso colombiano llamamos y proponemos al continente ya al mundo:

Mantener firme la propuesta de solución política y negociada al conflicto social y armado interno que tiene Colombia.

Fortalecer y reconstruir los movimientos sociales como sujetos políticos fundamentales para la paz

Impulsar dinamizar y apoyar la corte mujeres y de pueblos desde lo local, regional nacional e internacional en la recuperación de la memoria por la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

Incentivar la unidad, el fortalecimiento de la concientización, la organización, la comunicación alternativa y la movilización como elementos importantes de autonomía lucha y resistencia.

Participar y acompañar la realización del congreso de los pueblos convocado desde la minga nacional de resistencia social y comunitaria para los días 8 a12 de octubre del 2010.

Hoy reafirmamos nuestro compromiso por la vida digna, la defensa de nuestros territorios, la soberanía, autonomía, autodeterminación, cultura y ancestralidad como movimientos sociales entendiendo que la lucha contra la militarización y las bases militares es un pilar fundamental para la paz.


Mi cuerpo es mi casa
Mi casa es mi territorio
Mi territorio es mi patria
Mi patria es mi continente.




Convocantes:
• La Marcha Mundial de las Mujeres
• Vía Campesina
• Convergencia de los Movimientos y pueblos de las Américas -COMPA,
• Minga Social y Comunitaria
• Consejo Mundial de la Paz – CMP
• Coordinador Nacional Agrario-CNA
• Proceso de Comunidades Negras-PCN
• Corporación Compromiso
• Unión Sindical Obrera- USO
• Corporación Colombiana de Teatro
• Movimiento Social de Mujeres contra la Guerra y por la Paz: Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC; Organización Femenina Popular, OFP; Mujeres de Negro - OFP Colombia; Colectivo Policarpa Salavarrieta, La Pola; Cundinamarca; Proceso Nacional de Mujeres Campesinas – CIC-ANUCUR: (Federación de Mujeres Campesinas de Nariño, Asociación de Mujeres Campesinas de Pradera, Comité de Mujeres Campesinas de Caldas, Coordinación de Mujeres Campesinas de Atlántico, Coordinación de Mujeres Campesinas de Sucre); Equipos Cristianos de Acción por la Paz, ECAP; Resguardo Indígena Cariamomo, Caldas, Risaralda; Programa Mujer Indígena, CRIC; Pueblo Yanacona; Pueblo Totoroes; Pueblo Coconuco; Pueblo Nasa; Red de Mujeres de Tiquisio; Pueblo Siapirara; Pueblo Eperara; Resguardo Indígena Triunfo Cristal Páez; Asociación de Proyectos Alternativos Comunitarios, APAC; Asociación de Madres Comunitarias del Área Metropolitana de Bucaramanga; Asociación de Mujeres Productoras de Cárnicos, ASOMUPCAR; Comisión Interfranciscana de Justicia, Paz y Reverencia con la Creación; Hermanas Nuevas Esperanzas, Alianza Fraternal de Mujeres; Asociación de Mujeres Fe y Vida, AMUFEVI; Ciudadanos por la Paz; Hermanas de San Juan Evangelista, Pastoral Obrera Bogotá, Bucaramanga, Barrancabermeja; Movimiento Juvenil Quinto Mandamiento; Fundación de Apoyo y Consolidación Social para Desplazados por la Violencia en Colombia, FUNDESVIC; Colectivo Gioconda Belli y Colectivo El Aquelarre de Estudiantes de la Universidad Surcolombiana; Constituyente de Betulia, Santander; Red de Mujeres del Nororiente Colombiano de la Provincia García Rovira; Asociación de Madres Comunitarias de la Provincia García Rovira; Asociación de Madres Comunitarias de la Provincia Puerto Wilches; Asociación de Mujeres Rurales por la Paz y el Progreso, San Gil; Emisoras Comunitarias Magdalena Medio; Pax Christi-Alemania; Asociación Municipal de Mujeres Campesinas de Lebrija, AMMUCALE; Asociación Santandereana de Servidores Públicos, ASTDEMP; Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo, MODEP; Siervas de San José, Bogotá; Liga Estudiantil Autónoma, LEA; Unidad Social Popular, Girón; Colombia Support Network Madison,WI

APOYAN:
Mujeres de Negro de Valencia, España/Mujeres de Negro de Sevilla, España/ Mujeres de Negro de Italia/ Coalición No Bases Colombia/ONGD Atelier, España/Kairos, Canadá/ Diakonía Suecia/Civis Suecia/Heks Suiza/Colectivo Maloka, España/Taula Catalana per la Pau i els DDHH a Colòmbia - España/Fondo para la No Violencia, Estados Unidos/Mujeres Católicas de Austria/EntrePueblos/Coordinación Colombia Europa Estados Unidos/Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, Nodo Centro/ILSA/Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos/ANDAS/Sisma Mujer/Red Europea de Hermandad y Solidaridad con Colombia, REDHER/Asociación para la Promoción Social Alternativa, MINGA/Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo/Comité de Solidaridad con los Presos Políticos/Corporación Sembrar/ Federación Agrominera del Sur de Bolívar, FEDEAGROMISBOL/Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Alimentaria, SINALTRAINAL/Asamblea de Mujeres por la Paz y la Equidad de Géneros de la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz/Espacio de Trabajadores y Trabajadoras de Derechos Humanos de Barrancabermeja-Magdalena Medio/Foro Social del Magdalena Medio/Fundación Manuel Cepeda Vargas/Cátedra Libre Ignacio Martin Baró/Mesa Valenciana por los Derechos Humanos de las Mujeres en Colombia/Corporación Valenciana por los Derechos Humanos en Colombia.


Colombia, 23 de agosto de 2010

Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización - Informe General de la Misión Internacional

Los días 18 y 19 de agosto del 2010 se desplazaron a diferentes zonas del territorio colombiano personas de varios países de la comunidad internacional: Estados Unidos, Cuba, Francia, Italia, Ecuador, España, Perú, Brasil, Canadá, Alemania, Venezuela, Honduras, México, Paraguay y Argentina para realizar una misión de apoyo humanitario. Los objetivos de dicha misión radicaban en visibilizar las violaciones de derechos humanos y más concretamente de los derechos de las mujeres en las diferentes regiones del territorio.

Las regiones visitadas fueron: Valle del Cauca, Cauca, Catatumbo, Sumapaz, Ciudad Bolívar, Barranquilla, Buenaventura, Nariño - Pasto, San José de Apartadó, Magdalena Medio, Barrancabermeja, Santander, Norte de Santander, Arauca.

Colombia cuenta con un vasto territorio con una gran riqueza de recursos naturales los cuales suscitan gran interés para las transnacionales de países industrializados, la oligarquía y los terratenientes colombianos.

Por otro lado, existe una gran diversidad cultural y étnica conformada por diversos pueblos indígenas, pueblos afrocolombianos, comunidades campesinas y habitantes de zonas urbanas.

Colombia está inmersa en un conflicto armado desde hace más de medio siglo. Esto ha provocado una coyuntura específica que ha llevado a un desplazamiento de más de 4.500.000 de personas, siendo el segundo país en el mundo después de Sudán, con mayor cantidad de población desarraigada.

Dentro del conflicto armado encontramos diferentes actores armados: paramilitares, ejército, guerrillas, delincuencia común, nuevas generaciones de paramilitares y narcotraficantes.


MUJER Y TERRITORIO

Desplazamiento de las poblaciones debido a la explotación de recursos naturales y el conflicto armado, social y político.

Las personas que se oponen al desplazamiento o a cualquiera de los intereses de los actores armados (tierras, recursos naturales, cultivos de hoja de coca) son asesinadas.

En el caso específico de las comunidades indígenas, el desplazamiento conlleva a una pérdida de su identidad cultural como pueblos originarios.

La militarización provoca pérdida del territorio propiedad de las comunidades negras, indígenas y campesinas.

La presencia de multinacionales extractoras de oro, agua, petróleo, carbón y demás recursos naturales utiliza el terror como método para conseguir sus fines sirviéndose de paramilitares. Además, los megaproyectos que se implantan en las regiones sin consulta previa a los pueblos, provocan desplazamientos masivos, cambio de usos y costumbres, pérdida de la autonomía y destrucción del medio ambiente.

Las diferentes Comisiones han constatado la existencia de megaproyectos como represas de agua, construcción de carreteras panamericanas, refinerías de petróleo, minería extensiva, monocultivos de palma africana y cana para obtención de biocombustibles.

Las multinacionales están aliadas con la policía, militares y paramilitares para acabar de manera directa o indirecta con la organización social y tener vía libre en los territorios.

El estado no reconoce el derecho ancestral de las comunidades afrodescendientes al territorio. El estado ha otorgado tierras de estas comunidades para bases militares o se han expropiado para el cultivo masivo de palma africana, cana, etc.


MUJER Y MILITARIZACIÓN

La presencia de bases militares en las diferentes regiones impregna toda la vida social y comunitaria a diferentes niveles. Una de las consecuencias de la militarización es la estigmatización de las personas. Quien manifieste una posición diferente es acusada de ser subversivo. En un territorio basto y pluriétnico se criminaliza la diferencia, como por ejemplo, la violencia contra gays, lesbianas, jóvenes objetores de conciencia y personas pertenecientes a los diferentes movimientos sociales.

Inseguridad de la población debido al conflicto armado, las comunidades son el blanco de los diferentes actores armados, donde hombres, mujeres, niños y niñas del fuego cruzado. Las amenazas se dan, no solo en contra de los y las líderes, si no también a cualquier ciudadano y ciudadana.

Alta militarización de todas las regiones visitadas, presencia de efectivos militares, bases militares, batallones de alta montana, sedes blindadas, acordonamientos del centro de la ciudad, retenes militares y policiales.

La presencia de la militarización en zonas de gran concentración de recursos naturales, provoca destrucción del medio ambiente y los modos de vida de las comunidades. En el caso específico de las comunidades indígenas, la presencia militar en territorios sagrados como Páramos y nacimientos de ríos constituye una grave violación a su cultura y cosmovisión.

Los actores armados y la situación de violencia constante, hace que la población no pueda desenvolverse con autonomía. Existe limitación de movimientos, toques de queda impuestos en algunas poblaciones.

El desplazamiento, las desapariciones forzadas, los encarcelamientos y el asesinato de los hombres provoca la desintegración de las familias. Esto, dentro del contexto de una cultura patriarcal que hace del hombre el principal proveedor económico, conlleva a la feminización de la pobreza, la doble marginación y que el peso de las consecuencias de la guerra sea asumido principalmente por las mujeres viudas, cabezas de familia y desplazadas.

En todas las regiones se registraron casos de falsos positivos. Los asesinatos de civiles a manos del ejército se presentan como guerrilleros caídos en combate para demostrar resultados de la política de seguridad democrática.

Niños y niñas involucrados en el conflicto: reclutamiento por parte de los diferentes actores armados. Violencia sexual (violaciones, prostitución, embarazos a temprana edad). Utilizan a los y las menores mediante engaños para conseguir información y drogas. De esta manera se incita al consumo de drogas desde muy jóvenes.

Las mujeres son utilizadas como botín de guerra. Pagan las consecuencias ya sean hijas, hermanas, esposas o madres de cualquiera de las diferentes facciones enfrentadas. Así, son asesinadas, amenazadas, violadas y violentadas a nivel físico, emocional y simbólico.

En un mismo lugar se ven obligados a convivir víctimas y victimarios como el caso de los paramilitares desmovilizados.

La presencia del narcotráfico ha permeado a toda la sociedad modificando la vida de las personas, sus costumbres y expectativas de vida.

División de las comunidades. En una misma familia pueden haber miembros que hagan parte del ejército, de las guerrillas o de los paramilitares.


MUJER, MOVIMIENTOS SOCIALES Y DEMOCRACIA

El estado niega las culturas ancestrales, sus formas organizativas, cultura, cosmovisión, autonomía y modos propios de vida.

Sensación generalizada de total impunidad por un Estado que no protege ni se responsabiliza por las denuncias de violación a los derechos humanos. Como consecuencia la población esta en estado de permanente vulnerabilidad y riesgo.

El enorme peso de la cultura patriarcal provoca que las mujeres lleven el enorme peso de las cargas familiares: familias numerosas, pocos recursos económicos que aumentan enormemente el trabajo doméstico, etc., triples jornadas laborales. Además, la restricción de las mujeres al espacio privado conlleva limitaciones en la emancipación económica y personal, la falta de formación con la consecuente sensación de inseguridad personal.

A pesar de que existe la Violencia de Género en el seno de las familias y las comunidades, las mujeres tienen dificultades para reconocer, hablar y denunciar la violencia en el espacio privado. La existencia del conflicto armado ha provocado que se conceptualice al Estado y a los actores armados como “enemigos” y a los hombres de sus comunidades y familias como aliados y compañeros. Lo anterior hace que las mujeres tengan dificultades para identificar la violencia de género que afrontan.

Esto también se da por parte de las autoridades, primero porque muchas de las denuncias, cuando se dan, quedan impunes, y por otro lado, aunque se acepten denuncias de casos individuales no se analiza como problema social del cual debería responsabilizarse el Estado.

En el caso de los movimientos sociales sucede lo mismo. Los asesinatos y la violencia del conflicto en general pasan a primer plano, lo que conlleva a que la violencia de género al interior de las organizaciones no sea reconocida como un problema social.

Hemos encontrado en las diferentes misiones instituciones del estado que aceptan la militarización como parte necesaria para la defensa de la democracia. Sin embargo, también se encontraron autoridades comprometidas en la defensa de los derechos humanos y los derechos de las mujeres como es el caso de la Alcaldesa de Sumapaz que impulsa un programa de igualdad de oportunidades para mujeres, niños y niñas. Ella ha jugado un papel sumamente importante en la defensa de los derechos humanos al punto de verse amenazada y verse obligada a ejercer por fuera de su municipio.

El enlistamiento de jóvenes para las fuerzas armadas enfrenta a los jóvenes y familias de las propias comunidades.


CONSECUENCIAS DE LA MILITARIZACIÓN EN LAS MUJERES

Ø Abuso sexual y violencia de género
Ø Trata y prostitución de las mujeres, niños y niñas
Ø Militarización de las relaciones afectivas. Las mujeres son asesinadas si se dice que tienen romances con alguno de los actores armados.
Ø Mujeres jóvenes enamoradas por militares para sacar información.
Ø Embarazos no deseados y embarazos a muy temprana edad
Ø Enfermedades de transmisión sexual
Ø Enlistamiento forzado en los diferentes ejércitos
Ø Sentimientos de impotencia y miedo frente a la injusticia al no ser escuchadas ni tomadas en cuenta en esta dinámica de guerra.
Ø Alto suicidio femenino a causa del desplazamiento y el asumir todas las consecuencias de la guerra.
Ø Las mujeres no pueden, en términos generales, ejercer la ciudadanía como consecuencia de la vulneración de sus derechos en este contexto de guerra.
Ø Control sobre el cuerpo de las mujeres como botín guerra.
Ø Las mujeres son “regaladas” a los diferentes actores armados.
Ø Las mujeres deben enfrentarse a la falta de acceso a la salud, a la educación y a una vida digna en igualdad de condiciones.
Ø Si los hijos o esposos de las mujeres se involucran con alguno de los actores armados se convierten automáticamente en objetivo militar para sus opositores.

Las mujeres del mundo estamos con su lucha. La derrota del patriarcado y de los poderes del estado que niegan el derecho a la equidad de las mujeres, debe convertirse en una lucha permanente. Visibilizar la violencia de género en las mujeres es una obligación para romper con la opresión. Estamos contra la guerra que coloca a las mujeres como botín de guerra, nos prostituyen, nos tráfican y nos consideran objetivo militar, por eso estamos contra la militarización, porque afecta la vida de las mujeres, de la naturaleza y de la comunidad entera.


RECOMENDACIONES

Es importante que se dé continuidad al trabajo realizado durante estos días. Que se haga una incidencia en cada uno de los países con el fin de presionar a sus gobiernos, el gobierno colombiano, la comunidad internacional y de manera muy especial a las multinacionales que tienen presencia en territorio colombiano y que son responsables en buena medida del conflicto armado, social y político.

La visita de las diferentes organizaciones debe de contribuir a la visibilización de la lucha de las mujeres colombianas.

Sensibilizar a la comunidad internacional sobre el conflicto colombiano. Dar a conocer la realidad de las comunidades, sus luchas y esperanzas.